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miércoles, 9 de febrero de 2011

Entrevista a la caotora Maria Toledo

Estuve con la flamante Maria Toledo relazadole una comoda entrevista despues del recital en Lietor, Muy agradecida nos concedio la entevista




Maria Toledo en estas fotos junto al piano.
“Pensé que jamás llegaría este momento” dice María Toledo en los agradecimientos del disco, ¡Imagínate nosotros! Que llevamos años escuchando cantar a la joven toledana, por numerosos locales de Madrid, principalmente Clamores y en numerosos teatros y festivales, compartiendo cartel con maestros como Chano Lobato. Pero no sólo en Madrid, nos consta que ha pisado por escenarios muy importantes del circuito flamenco. Y no sólo como profesional, también como aficionada, Maria forma parte del círculo flamenco madrileño desde hace tiempo y como se suele decir, “no se pierde una”.


Además de la formación flamenca, que es la que nos ocupa, también nos consta en su preparación que ha conseguido licenciarse en Derecho y graduarse en el Conservatorio de música de Toledo, pero es ahora, tras tantos años de espera, el momento de la presentación de su primer disco, que lleva su nombre, su disco es ella misma, MARIA TOLEDO.

P-Bienvenida Maria ybuenas noches.
R-Buenas noche, gracias a tí por este detalle de acordarte de los artistas
P-Después de tanto tiempo esperando… nos sorprendes a todos con un disco de Flamenco y Jazz.

R-No es un disco de flamenco puro, pero ni flamenquito ni aflamencao, pienso que esos términos no benefician al flamenco. Simplemente he hecho el disco que tenía en mente desde hace tiempo, un disco donde una voz flamenca canta desde una jota a un rap, o un tango argentino pero acompañada por un trio de jazz y con tintes poperos. Eso si, no falta un fin de fiestas por tangos, con la guitarra de Diego del Morao, que ya no se puede tocar con más aire...
En mi primer disco me apetecia mostrar todo lo que me ha influido en mi manera de cantar, incluso hay hasta una escala persa "la escala inesfaha", sonríe.

P-¿Llevabas en secreto lo del piano flamenco?

R-Al menos ha sido una sorpresa. Era algo que muy poca gente sab ía. Yo llevo estudiando piano clásico desde que tenía ocho años. Pero el piano flamenco ha sido gracias a las clases de Pablo Rubén Maldonado. Llevo un par de años yendo a clases con él y lo que sé, se lo debo a Pablo por tener la paciencia de enseñarme.


P-Y tu primer disco… en una multinacional, todo un lujo. ¿Cómo fue que te cogieran en la WARNER?. Además te ha permitido trabajar con gente como Carmen París.

R-Con los tiempos que corren, es una suerte el que te graben un disco. Estamos en un momento muy difícil para la industria discográfica, y la verdad que soy una afortunada. Gracias a ellos, y a Ismael Guijarro y Pablo Cebrián (los productores del disco) he podido conocer a Carmen París, La Shica, a Celtas Cortos y grabar junto a ellos.


P-Lo de Arcángel, un lujo, ¿no?

R-Por supuesto, me encanta su manera de cantar y de interpretar. Es diferente al resto y además es un amante del flamenco y un gran estudioso. He tenido la suerte de recibir clases de él y mucha suerte de que su voz esté en mi disco.
Es un sueño para mí que cuando escucho "Cada día por un camino" me acompañe la voz de mi amigo Arcángel.

P-¿Cuánto de flamenco y cuanto de otras músicas tiene tu disco?

R-Como antes te he dicho, no pretendo engañar a nadie, y hay que llamar a las cosas por lo que son. No es flamenco puro pero por el rajo de mi voz y por mis años dentro del flamenco y de su cultura, suena muy flamenco. Pero es un recorrido por muchas músicas (flamenco, jazz, persa, pop, baladas, jota, rap, tango argentino...) La manera de interpretar es la de una cantaora de flamenco, sin duda alguna.

P-¿Quiénes son tus referencias, tus maestros, en el flamenco?

R-En el cante empecé escuchado a Niña de los Peines, La Perla de Cádiz, Manolo Caracol, Chacón, Vallejo, Marchena, Escacena, Camarón... y de ahora, me gusta Enrique Morente, Carmen Linares, Estrella Morente, Arcángel, El Pele, Miguel Poveda...
Desde niña, depende el cante que quisiera aprender asi escuchaba. Por Malagueñas... Chacón, me empapaba bien de como lo hacian ellos, para después darle mi personalidad.
Recuerdo que hasta las soleares de Illanda me aprendí de chica.

P- ¿Y tu gente del flamenco, con los que te mueves habitualmente?

R-En Córdoba tengo a mis grandes amigos Lin y Nani Cortés, y Añil (sobrinos del Pele), ellos me apoyaron desde que en el 2005 grabase mi primera maqueta. Uno de los temas del disco "Bromeo" está producido por Lin Cortés y colabora toda mi gente de Córdoba.
Al principio también me ayudaron Vicente Amigo y Paquete, de ellos aprendí muy buenos consejos.
Y la Familia Habichuela (Pepe y su hijo Josemi), me han enseñado mucho. Como me acompañó el otro día en el homenaje a la tia Cheli, el tio Pepe Habichuela, mejor imposible.

P-¿Y tus directos? ¿Cómo van a ser a partir de ahora?

R-Depende del formato pero en la mayor parte de mis conciertos haré una primera parte acompañada por un trio de jazz, y acompañandome yo misma al piano, y una segunda parte de flamenco más puro con guitarra y cajón.

P-En su día tuviste un buen apoyo de la mano de María Jiménez y por parte de la televisión, ¿Cómo fue la experiencia?

R-A María Jiménez la conocí en la feria de abril de Sevilla del año 2005. Entré en una caseta donde había grandes artistas: La Susi, La Revuelo...y María Jiménez. Me moría de ganas de cantar, asi que me planté en medio y le dije al guitarrista: ¿Puedo cantar? ¿La puede poner al cuatro por medio?
No se creian que cantase y me dijeron: "Sobrina, sientate", pero María se levantó y me dijo: "Canta lo que quieras". Asi que me puse a cantar por bulerías y después me amadrinó en Tve, que fue donde me escuchó cantar y tocar el pìano Juan Luis Jimenez (de Presuntos Implicados) y por él, Warner se puso en contacto conmigo. Ese día fue clave para mí.

P- Flamenca, con voz rajá… pero no andaluza, representa un obstáculo en algunas circunstancias, notas reticencias por alguna parte del flamenco.

R-La verdad que al principio tuve que hacer muchos concursos para tener una buena carta de presentación, pero todas las trabas que me han puesto, me han hecho luchar cada día más por lo que quiero. Jamás me doy por vencida y mientras pueda seguiré cantando que es lo que me hace feliz.

EL DISCO; TRACK BY TRACKFoto: Isaac Morell


1) EN BLANCO Y NEGRO«Cuando la escuché me encantó porque es la realidad de lo que pasa en muchas relaciones. Es en la oscuridad cuando más se entienden las parejas y eso hace que la mujer se sienta tan mal. La frase “por cada ola que en este cuerpo rompió sigo estando en pie” me pareció una frase absolutamente genial, pues pone de manifiesto la fortaleza de las mujeres».Compuesta por Vanesa Martín, En Blanco y negro es un tema que camina entre una canción por tangos aflamencados y un acompañamiento musical de un trío de jazz (piano, batería y contrabajo). La segunda parte del tema toma un color más flamenco al añadir palmas flamencas como ingrediente musical.
2) YA NO MÁS«Desde el principio tuve claro que este tema estaría incluido en mi disco.Fue el primer tema que escuché para elegir repertorio y me llenó tanto que se me quedó grabado el estribillo. No paraba de cantarlo».Es una balada que relata la pura realidad, siempre se dice «Ya no más, ya no paso por ahí, pero cuando amas da igual las palabras, y es el corazón el que manda».De nuevo el acompañamiento basado en armonía de jazz, con toques poperos, pero con la voz flamenca de María.Esta canción es el primer single del disco de María Toledo
3) NO ME VAS A EMBOLICARComo a buena manchega, a María Toledo siempre le han gustado las jotas... «Mi abuela cuando yo era niña, siempre me cantaba la de «una rubia vale un duro... ». Conocí a Carmen París porque mi amiga del alma me dijo: «¿Has escuchado a Carmen París? Nada más oírla, supe que si algún día tenía la suerte de grabar, haría una versión de ella».Jota con toques flamencos, y con final árabe incluido. En este tema aparece la colaboración de la cantante Carmen París. «Qué sorpresa me llevé cuando Ismael me dijo que era Carmen quien iba a grabar con nosotros. No paré de echarle fotos desde el cristal del estudio. La admiro tanto…».
4) CON EL TIEMPO«Fue un tema que hice en unas vacaciones en la playa de Gandia, pero no era capaz de encontrar un estribillo a la estrofa que había hecho. Gracias a que apareció Juanlu, Juan Luis Ramírez, y me compuso el estribillo, pudimos completar el tema».Este tema basado en la cadencia andaluza, habla del miedo que tiene una mujer a seguir preguntándose por un amor imposible, del que no es capaz de salir y por eso no para de buscarlo por todas partes.
5) QUÉ DIFÍCILEs un rap-flamenco en el que aparece la colaboración de “la Shica”, y que tiene mucha energía, mucha vitalidad. Tema compuesto por Juan Luis Ramírez Cayuela.
6) DIMESe oyen pasos, ruido de coches, el canto de los pájaros...sonidos que fueron grabados en la ciudad donde nació María, Toledo. «Queríamos que el tema al escucharlo diese la impresión de que está cantado y tocado en mi casa, por eso pusimos los sonidos que se identificaban con mi entorno, una ciudad tranquila como Toledo. La voz la grabamos en una toma seguida en Alcalá de Guadaira, con Álvaro Gandul al piano. Disfruté tanto grabando un tema mío...lo compuse pensando en la relación que tenía una amiga con su novio, un cuento de nunca acabar y ella seguía sin parar de decirme que si lo había visto con otra, que si preguntaba por ella. ¡Ay que ver como somos las mujeres! ».
La cola del final está basada en la música persa, la escala "inesfaha", «de mis clases de persa en la calle Silva de Madrid. ¡Qué recuerdos! ».
7) CADA DÍA POR UN CAMINOSe trata de un tango argentino, en el que colabora el cantaor de flamenco ARCÁNGEL.«¡Qué sensibilidad tiene y qué personalidad!».
Este tango se grabó en el Rocío (Huelva). «Jamás se me olvidará ese día, disfruté mucho escuchando a una persona a la que admiro tanto».
8) ESO ME PASA«Eso nos pasa por entregamos, por dejarnos el alma. Luego nos tocará sufrir, por mostrar las cartas desde el principio sin guardarnos nada. ¡Arriba los pasionales!».
Es un tema de Juan Luis Ramírez, con un estribillo muy flamenco. «Al final del tema explota con una pequeña juerga flamenca, que hicimos entre Ismael Guijarro (productor), mi hermana y yo».
9) TE ADVIERTO«Cuando estábamos eligiendo repertorio, fuimos un día al estudio de Lavapiés a escuchar un boceto de tema que nos había enviado un chico que se llamaba Juanlu, que venía de parte de Álvaro Gandul. Nos envió este tema sin acabar, para ver si se acercaba a lo que andábamos buscando. Cuando lo escuché supe que sería mi compositor, ¡qué manera de componer, qué sensibilidad, que buen gusto! Para qué buscar más si teníamos delante a la persona que caminaría con nosotros en nuestro viaje».
Te advierto se trata de una balada donde María desnuda su alma. Solo le acompaña un piano, el piano de Álvaro Gandul.
10) UNA DÉCIMA DE SEGUNDO «Queríamos hacer una versión, y la compañía nos propuso que hiciésemos un tema de Antonio Vega. A mi me encantó la idea, porque siempre he admirado a Antonio Vega, y nos pusimos manos a la obra».
Como resultado tenemos una versión muy flamenca, pero con incursión de metales, piano, batería, bajo, guitarra acústica, percusión, batería…
11) PreludioFragmentos instrumentales a piano, sello que identifica a María ToledoEste sería el preludio que daría por finalizado el disco, pero «aun quedaba una pincelada más, no podía olvidarme de esto».
12) BROMEO«Toda mi vida he cantado Flamenco, y quería grabar unos tangos flamencos, con base flamenca, sin fusión, sólo la esencia, y con mi gente de Córdoba».
Este fue el tema con el que María llegó a la compañía discográfica Warner Music, y no podía faltar dentro de la elección de los temas del primer disco de María Toledo.Bromeo ha sido producido por Lin Cortés en Córdoba, y cuenta con el acompañamiento a la guitarra de Diego del Morao y con los coros de Nani y Lin Cortés, entre otros.
¡Preparados, listos…ya! Aquí tenemos lo nuevo de María Toledo, una voz diferente.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ignacio del Bosque ...una persona con quien gusta hablar



Ignacio Bosque Muñoz (1951-), lingüista y gramático español, nacido Isso perteneciente a una pedania de Hellín (Albacete).
Miembro de la Real Academia Española desde 1997, es catedrático de Lengua Española de la Universidad Complutense de Madrid. Esta institución y la Universidad de Alicante le han distinguido con el título de doctor honoris causa.
Comenzó sus estudios en la Universidad de Alicante, en la que, a finales de la década de 1960, comenzaba un importante movimiento de renovación curricular y académica, con asignaturas tan novedosas en aquella época como la Filosofía del Lenguaje o la misma Lingüística General. Continuó su licenciatura en la Universidad Autónoma de Madrid, donde conoció a Fernando Lázaro Carreter, y completó su formación en Berkeley y en otras universidades norteamericanas y europeas, primero como alumno y más tarde como profesor visitante. Fue precisamente durante sus estudios en Estados Unidos cuando entró en contacto con el generativismo, aunque también investigó y trabajó en el campo de la gramática tradicional, compartiendo con Maite Rivero la dirección científica de la edición de la Gramática de Salvador Fernández Ramírez, iniciada en 1951, y que concluyó con el Archivo Gramatical de la Lengua Española.
Durante la década de 1970, coincidió en el departamento de Lengua Española de la Universidad Autónoma de Madrid, dirigido por Lázaro Carreter, con Violeta Demonte Barreto, con la que realizó una de las obras más importantes en lo que se refiere a gramática española: Gramática descriptiva de la lengua española (1999), llamada la “gramática del siglo” y primer recorrido sistemático por la sintaxis y la morfología de nuestra lengua, elaborado sobre una base bibliográfica de unas 4.500 obras. Obra básica de consulta, fue calificada por Lázaro Carreter en su preámbulo, como “la mayor empresa gramatical acometida en este siglo, llamada a tener una trascendencia enorme en nuestra cultura”.
Interesado desde siempre por las curiosas propiedades de ciertas palabras para combinarse, Ignacio Bosque dirigió a un numeroso equipo de especialistas en la elaboración de REDES. Diccionario combinatorio del español contemporáneo (2004), una obra en la que se muestra cómo se combinan las palabras y qué relación existe entre su significado y esas combinaciones.

Da gusto hablar con este hombre; verle reír por un hallazgo gramatical, por una sintaxis bien construida; feliz en medio de sus centenares de cartapacios ordenadísimos en un mundo, el de su despacho, al que él, sin embargo, atribuye un insoportable desorden. Un hombre feliz con las palabras, un hombre tranquilo que habla con la convicción de los apasionados. Ignacio Bosque.
Tiene 55 años, nació en un pueblecito cerca de Hellín, Isso (Albacete), porque su madre quiso tener en su sitio natal a los cinco hijos. Hace nada, en Cartagena de Indias, durante el Congreso de la Lengua donde se presentó la que va a ser la primera Gramática panhispánica de la lengua española (que él coordinó durante 10 años y que publicará Espasa), Bosque fue llamado "el mejor gramático de la lengua española", y de él todo el mundo que le conoce dice que es un sabio. Él desmiente enfáticamente los elogios y los atribuye a la amistad, y si es por eso debe de estar rodeado de amigos. Académico de la RAE desde 1997, catedrático de Lengua Española de la Universidad Complutense, discípulo (uno de los predilectos) de Fernando Lázaro Carreter, estudiante en Berkeley durante los años 1974-1975 -donde aprendió que saber es saber pensar-, toca con orgullo sus libros y sus proyectos, y habla de ellos con la satisfacción de un entomólogo que hubiera descubierto una mariposa dificilísima. Su estudio está insonorizado, acaso para que no entre la música atronadora que le gusta oír a su hija, pero también quizá para reproducir el silencio del que también disfruta en la Academia cuando busca, con otros, las soluciones para esa especie de arquitectura del lenguaje que es la gramática.
Quiso ser arquitecto, pero le fallaba el dibujo, y ahora, cuando ha pasado el tiempo, se ha dado cuenta de que quizá, en efecto, aquella vocación por construir sea como esta vocación por saber cómo construimos lo que decimos a diario. Fruto de esta pasión, entre otros, es Redes. Diccionario combinatorio práctico del español contemporáneo (SM), que él dirigió y en el que establece la relación que tienen las palabras entre sí como quien está relacionando a las personas entre ellas. Vive en Aravaca, un barrio de Madrid, y cuando entras en su casa sabes que lo haces en una especie de templo en el que él ejerce como un sabio (aunque no le guste que se le llame así) o como un monje de las palabras. Cuando te vas de allí, te sigue su risa, la satisfacción de vivir haciendo lo que le entusiasma.
Se le ve a usted tan feliz que lo es desde la infancia...
La verdad es que mi infancia fue muy feliz, en Alicante. Fui al colegio de los maristas, y tuve una buena educación. Hice el Bachillerato de ciencias. Me gustaba mucho la arquitectura, y me sigue gustando. Pero era muy malo en dibujo. Me gustaban los idiomas; llegué a creer que lo mío debía ser la filología moderna. Me llevó unos años darme cuenta de que mi propia lengua podía ser objeto de estudio.
¿Y cómo llega uno a esa conclusión?
Lleva tiempo. En los cursos comunes de filosofía y letras decidí estudiar filología hispánica, pero no sabía si haría o no investigación. No sé exactamente cómo ocurrió. Al principio no piensas que tu propia lengua pueda ser materia de investigación, quizá porque crees que el objeto de estudio debe ser siempre algo externo, algo ajeno. En Alicante no podía terminar la carrera, y me vine a Madrid, a la Autónoma. Allí fui alumno de Lázaro, mi maestro, que fue siempre para mí un estímulo extraordinario.
Y luego se fue a la Universidad de Berkeley, en California, un destino de entonces.
Fue gracias a Lázaro, que insistió para que me presentara a una beca de la Fundación March. Allí estudié con lingüistas de primera fila. He dado luego clases en Minnesota y en Ohio, pero es muy diferente ser alumno a ser profesor. La etapa de estudiante te cambia más profundamente, y a mí me cambió el tiempo que pasé en Berkeley. ¿Sabe usted lo que más me llamó la atención de esa etapa de estudiante?
No.
Que mis compañeros tenían verdadero entusiasmo por lo que hacían. La enseñanza en España era demasiado memorística. En EE UU me encontré con estudiantes que preguntaban todo el tiempo en las clases; los profesores ponían ejercicios muy creativos, para los que había que ejercitar la imaginación, hacer propuestas, argumentar, armar hipótesis, criticar, etcétera.
Acaso esa actitud de los estudiantes era un modo de ser de la sociedad...
Claro. El norteamericano medio está educado para ser creativo. El español está más educado para ser receptivo. Aquí percibimos quizá mejor el arte que allí. En Estados Unidos, la originalidad se valora muchísimo. Quizá excesivamente. Aquí uno escribe una tesis y la presenta como "una pequeña contribución" a su campo de estudio. Allí se supone que una tesis tiene que ser un descubrimiento, una propuesta innovadora, absolutamente original.
Y se vino con esa experiencia de entusiasmo a un país...
... en el que había muy poco de todo eso. Así es. Intenté aplicar las actitudes que había aprendido allí. Al principio resultó duro. Mis estudiantes esperaban que me limitara a "dar los apuntes". Los primeros años me tocaron grupos numerosos de alumnos vocingleros que tenían muy escaso interés por lo que estudiaban. Alguna vez me fui de clase dando un portazo. En fin, siempre he pensado que todos los profesores te enseñan algo, pero sólo unos pocos hacen que algo cambie en tu cabeza. Yo siempre he deseado estar en este segundo grupo. No sé si lo habré conseguido.
¿Cómo lo hace?
Para dar buenas clases no hay que estudiar muchos cursos de pedagogía. Es fundamental, por ejemplo, transmitir a los estudiantes la sensación de que ellos pueden descubrir algo.
Usted tuvo el estímulo de Lázaro.
Un gran estímulo. Me apoyó muchísimo. De hecho, si yo entré en la Academia fue porque él promovió mi candidatura, ya que yo no tenía particular interés en entrar en la RAE. Yo le decía: "Don Fernando, el tipo de lingüística que a mí me interesa no tiene nada que ver con la Academia". Pero él entendía que había que rejuvenecer la institución, que tenían que entrar profesores universitarios jóvenes.
¿Y qué lingüística es la que le interesa a usted?
Me atrae especialmente la relación entre el léxico y la sintaxis. Con Lázaro empecé a estudiar gramática generativa. Él fue el primer catedrático que la introdujo en España. En Estados Unidos amplié esos estudios, pero también estudié semántica, y algo de gramática del discurso y de pragmática.
Es curioso, la gente piensa que la gramática es una sola cosa, un libro de gramática. Y es como un árbol. O un bosque, si me permite el símil.
La gente tiene una visión muy restringida de la gramática. Y los periodistas, por cierto, a veces contribuyen a difundirla. Muchos piensan que hay un solo tipo de gramática: la normativa o prescriptiva, la que te dice lo que es correcto y lo que es incorrecto. Piensan que los lingüistas somos los policías del idioma. Es un error. Además de la gramática descriptiva, que no posee carga normativa, existe la gramática contrastiva, que se aplica fundamentalmente a la enseñanza del español como segunda lengua y a la traducción. A ella se añade la gramática teórica, que es muy importante en la universidad.
A usted, dar clases le permite seguir estudiando.
Sí, claro, sobre todo en los cursos de doctorado. Siempre he elegido en esos cursos temas monográficos aparentemente muy pequeños, lo que permite indagar en los detalles.
¿Qué temas pequeños, por ejemplo?
Por ejemplo, el subjuntivo. Claro, la gente dirá: ¿pero se puede hablar treinta o cuarenta horas del subjuntivo? Pues se puede, y hasta algunas más. Hace unos años di un curso sobre cuatro cuantificadores: mucho, poco, bastante y demasiado.
¡Sobre mucho, poco, bastante y demasiado! ¿Qué es lo que tendríamos que saber del subjuntivo en medio minuto?
El subjuntivo aporta unas veces matices mínimos en relación con el indicativo, pero otras veces introduce diferencias de significado muy marcadas. Se observa un matiz mínimo en: "No sabía que tocabas el clarinete" / "No sabía que tocaras el clarinete". Hay una diferencia, pero muy leve. Ahora, fíjese en este otro par: "No se casó con él porque estaba embarazada" / "No se casó con él porque estuviera embarazada". ¿Verdad que hay una gran diferencia?
¡Abismal!
Bueno, pues todo eso se explica con mucho detalle en las clases de gramática. No se trata de decir: aquí se usa el indicativo y aquí se usa el subjuntivo, sino de explicar la relación entre la forma y el sentido, y mejor si se hace en función de principios gramaticales que cumplan otros propósitos más generales. Quizá exagero, pero mi impresión es que la gramática se explica mal en el Bachillerato. Los estudiantes de gramática aprenden a etiquetar, no a analizar, a captar la relación que existe entre la forma y el sentido.
¿Y a usted le enseñaron bien la gramática?
En la Facultad me enseñaron lo fundamental. Empecé a estudiarla más a fondo cuando acabé la carrera.
Al menos le gustaría jugar con las palabras, combinarlas...
Siempre me gustaron los juegos de palabras, y me siguen gustando. En términos más profesionales, me atrae mucho el poder percibir algo interesante que puede estar oculto en frases que decimos todos los días. Estoy convencido de que en el trabajo científico es fundamental sorprenderse de lo cotidiano.
¿Se sigue sorprendiendo?
Absolutamente, todos los días. Pero lo cierto es que uno aprende a sorprenderse. Es preciso desarrollar un cierto instinto para que te llame la atención algo que has dicho u oído miles de veces. En realidad, el lenguaje no nos sorprende porque está muy cerca de nosotros. El análisis requiere distancia, pero el lenguaje lo lleva uno puesto; fíjese si lo tenemos cerca.
¿Y qué consecuencias tiene saber mal la gramática?
No es que se sepa mal la gramática. Lo que sucede es que hay personas que no muestran el menor interés por el idioma. Creen que la lengua es una institución externa, que los gramáticos imponen sus reglas a los hablantes como si fueran legisladores o como si los principios de la gramática fueran normas de tráfico o de derecho mercantil. Es una opinión extendidísima. Es una pena que sean tan pocos, proporcionalmente, los que comprenden que las palabras no son el envoltorio de las ideas, sino el material del que están hechas. Para el gramático, la lengua es esto y mucho más. Es una aventura, un territorio que nunca acaba de explorar, pero que cada día conoce un poco mejor.
Oyéndole daría la impresión de que la gramática es como la vida misma. Y como un 'puzzle'. Si una pieza se rompe, el resto se derrumba.
Así es. En muchas secuencias, quitas un artículo o una conjunción y el resultado no tiene sentido. Cada pieza de una oración simple cumple algún papel.
Usted se lleva hoy a los adultos españoles a los estadios que hay en el país, los examina de gramática y los suspende a todos.
No exagere. La verdad es que yo no sé ahora mismo cuál es el nivel medio en España en relación con el conocimiento de la gramática. Pero, como le decía, a mí me parece que antes que saberse de memoria etiquetas gramaticales hay que reflexionar sobre las palabras y sus matices, verlas como partes de uno mismo. Todos los escritores lo hacen, por cierto. Los escritores son atletas del idioma. El atleta no sabe por lo general qué es un bíceps, pero tiene bíceps, y bien desarrollados. Muchos escritores perciben los matices de la sintaxis o del léxico antes que los lingüistas, y lo he podido comprobar en la RAE. ¿Por qué? Porque tienen una sensibilidad especial.
Una profesión como la suya exige un grado de vocación casi monacal...
Depende de en qué proyecto estés trabajando. Si se refiere usted a este último, la Nueva gramática de la lengua española, es verdad que ha sido un proyecto muy intenso, una labor de 10 años que me ha tenido recluido mucho tiempo. Ha sido el más importante de todos los proyectos en los que he participado. También lo fue la Gramática descriptiva, que dirigí con Violeta Demonte.
¿Y se ha sentido un poco monje metido en esto?
Pues un poco sí. La verdad es que ha sido un proyecto difícil, pero muy ilusionante. La responsabilidad era tremenda. Afortunadamente, estábamos bien organizados. Tras unos tanteos, dimos al fin con una fórmula que nos permitió avanzar con seguridad. Hemos tenido un excelente grupo de asesores, académicos y no académicos, y un eficientísimo equipo de ayudantes que ha coordinado mi compañero Guillermo Rojo. Hemos contado además con todos los adelantos informáticos de que dispone la Academia. Pero lo más importante de todo ha sido la voluntad y el empeño, que compartíamos con todas las Academias americanas, de llevar adelante una descripción de la lengua de todos que presentara además las particularidades de cada área lingüística.
Han hecho ustedes más que muchos Gobiernos por juntar América Latina y España en un solo proyecto.
Eso decía un diplomático el día del acto de Medellín, cuando se aprobó la nueva gramática: "Yo nunca he visto que se levanten uno a uno los representantes de 22 países y digan sí a algo, a cualquier cosa". Aquel acto fue muy emotivo. Para mí en particular, porque he llevado la principal responsabilidad del proyecto. Y digo esto a la vez que reconozco que mi trabajo ha consistido sobre todo en poner en su lugar los ladrillos que me han proporcionado otras personas.
Los ladrillos, la arquitectura siempre...
Es que es un poco eso. El resultado del esfuerzo de muchos. Este proyecto muestra, desde la primera página hasta la última, que describimos el español común, no el español de España. Este solo hecho ya es una novedad. El hispanohablante medio no tiene conciencia de cuánto comparte con los demás hispanohablantes. Es algo muy evidente, pero casi nunca se resalta.
Nosotros los españoles hemos sido siempre un poco arrogantes con nuestro uso de la lengua. Sobre todo los de una zona de España, que creen que ése es el único español.
Sí, así es.
A los canarios se nos avergonzaba por no decir la zeta de zapato...
El escritor peruano Ricardo Palma vino a España y trató de convencer a la Academia de que añadiera al DRAE algunos peruanismos, pero no le hicieron caso. Fue a finales del siglo XIX. Pensaban, supongo, que el Diccionario debería recoger únicamente el español de aquí.
Eso ha cambiado.
Radicalmente. La política panhispánica de la Academia se basa precisamente en ese cambio. Esta gramática no es la primera obra que hacemos desde esa perspectiva. Es la sexta. Y en la próxima edición del Diccionario, ya aparecerán con la marca ES, de España, los términos que sólo se usan aquí.
Eso es un cambio político, también.
Sobre todo es un cambio lógico. Somos el 10% de los hispanohablantes del mundo. Las palabras y las construcciones que compartimos no son nuestras, son de todos.
¿Ese reconocimiento de América le ha cambiado?
En estos 10 años he aprendido mucho sobre el español de América. Cuando yo estudiaba en la Facultad, el español de América era una asignatura optativa. El español de España constituía el resto de la carrera. Se estudiaba, pues, como optativa la asignatura relativa al español del 90% de los hispanohablantes del mundo. Pero no nos dábamos cuenta. Y ahora, claro, lo veo como la cosa más natural del mundo. Hay ciertas actitudes que son evidentes, pero se precisan años para adquirirlas. Una colega mía uruguaya me contó una vez que hace ya mucho tiempo le dijeron en Andalucía: "Habla usted muy bien español, a pesar de ser extranjera". Hoy día, nadie diría algo así. La convivencia con hispanohablantes de otros acentos es cotidiana, y además existen la televisión y la radio.
¿Y qué ha aprendido usted mismo haciendo la gramática?
Mucho. Primero, sobre el español de América. Después, sobre la gramática en general, porque hemos tenido que organizar muchísimos materiales. Si se compara esta gramática con otras de la Academia, se ven muchas novedades, casi en cada página. La obra tendrá unas 2.400. A pesar de esta extensión, esta gramática se presenta como una síntesis, que quiere ser actual y equilibrada, de lo que hoy se sabe. La última gramática académica es de 1931, y la nuestra aparecerá el año que viene. Habrán pasado, pues, 77 años, que es mucho, muchísimo tiempo en cualquier disciplina.
¿Hay un error gramatical en el que incurrimos más?
Probablemente, los de concordancia, los anacolutos. En la lengua conversacional, los anacolutos son frecuentes. La cuestión es que cuando uno cambia de registro y pasa a la lengua escrita, no debería ser normal dejar frases inacabadas o cometer errores de concordancia.
Dijo de usted su colega mexicano José Moreno de Alba: "Es el mejor gramático de la lengua española". Y en privado y en público dicen que usted es un sabio. A los 55 años, ¿cómo recibe uno elogios así?
Son disparates. En España hay 10 o 12 profesionales de mi generación que tienen una experiencia similar a la mía. Me eligieron a mí para este proyecto porque era miembro de la RAE. No soy sabio, sino apasionado por mi trabajo. Se pueden descubrir cosas todos los días sobre nuestra lengua, y eso requiere cierto apasionamiento. Borges decía que no se puede ser poeta de nueve a dos y de cuatro a seis. Pues lingüista, tampoco.
Dicen que la gramática y la democracia se parecen. Si quitas un elemento, el edificio se cae. ¿Qué pilar no se puede quitar de la gramática? ¿El verbo?
No es tan simple. Las relaciones sintácticas son complejas. Unas relaciones gramaticales afectan a expresiones contiguas, pero otras no. Una palabra puede influir sobre otra que está a su lado, pero también sobre alguna situada a bastante distancia. A ver si puedo darle un ejemplo. Fíjese en esta frase: "Sólo tiene un amigo que sea verdaderamente inteligente". Si quitamos el adverbio solo no podríamos usar el subjuntivo sea. El subjuntivo está inducido por ese sólo, pero a cierta distancia.
¿Y cuando habla usted es consciente de la gramática que sabe?
Todos sabemos gramática, pero de manera inconsciente. Sin embargo, existe la deformación profesional, y hay que evitarla. Yo no lo he conseguido del todo, porque cuando alguien dice algo interesante gramaticalmente, me suena una especie de campanita. Tengo un amigo botánico al que le ocurre lo mismo: va andando, ve plantas, y no puede evitar fijarse en ellas.
Excepto cuando oye música.
Soy bastante melómano, es verdad. En casa siempre había música clásica. A mi padre le gustaban mucho los clásicos rusos. A mí me gusta más el barroco. La música se parece en algo a la gramática, puesto que con 12 notas se crean miles de melodías. Se parece bastante a lo que se consigue con el idioma, ¿verdad? Y no son 12, son unas cuantas decenas de miles de palabras. La verdad es que en la Academia no hablamos sólo de palabras. Hablamos de música y de muchas otras cosas.
Un club de intereses diversos.
Sí. La Academia ha sido muy importante para mí por muchas razones. Me ha permitido conocer a personas excepcionales. Yo siempre digo que es la única escuela en la que los maestros son los compañeros. Un verdadero privilegio.
¿Y qué es un maestro?
Personas destacadísimas en sus diversos campos. Personas reconocidas.
Usted es un maestro.
No. Yo no me considero un maestro, yo me considero, como le decía antes, un...
...un entusiasta.
Sí, eso es. Un apasionado.
¿Cómo se aplica todo lo que sabe a la vida que hay fuera del estudio? Se tiende a pensar que los sabios viven en una torre de marfil...
¡Que no soy sabio! Lo que sucede es que me interesa mi trabajo. Pertenezco al grupo de personas que llevan puesto el trabajo porque no lo dejan sobre la mesa al salir de la oficina. Hay matemáticos, biólogos, químicos o filólogos que tienen un problema al que siguen dando vueltas cuando dejan el despacho y llegan a casa. Yo pertenezco a ese grupo, pero ésa es la situación normal en el mundo de la ciencia. Por otra parte, yo creo mucho en la inspiración.
Pero ha de hallarte trabajando...
... como decía Picasso. Este tipo de trabajo se hace por vocación o no se puede hacer. No es un trabajo burocrático o administrativo.
Usted es de una generación que entra de lleno en la transición: se está muriendo Franco, y de pronto empieza una nueva vida. ¿Y el porvenir? ¿Cómo lo ve?
Soy bastante optimista. Tenemos que mejorar en la educación, en ayudas a la investigación; las universidades están demasiado burocratizadas y hay demasiada endogamia. En el campo de las humanidades, todavía nos falta un poco para llegar a niveles internacionales.
¿A usted le ha cambiado saber más?
Aprender siempre ayuda a relativizar las cosas. Además, uno cambia porque no deja de aprender. Los lingüistas hurgamos en las palabras, y tenemos lupas que nos permiten analizar de cerca las mismas palabras que usamos todos.
Lo cierto es que este trabajo le da a usted mucha felicidad.
Todo trabajo en el que se puede descubrir algo proporciona cierta felicidad.
¿Esa lógica la aplica a la vida?
Bueno, en la vida no todo es descubrir, pero es importante hurgar. En los 10 últimos años no he hecho prácticamente nada fuera de este proyecto. Pronto tendré un año sabático en el que procuraré descansar, pero también explorar otras cosas. El enriquecimiento personal se logra a través de estímulos diferentes, y yo los quiero seguir buscando. Leer, pasear, escuchar música, ver cine, escribir sobre otros asuntos. Estoy deseando que se publique la nueva gramática para empezar a hacer cosas diferentes.

jueves, 24 de junio de 2010

Una de las primeras figuras del teatro español Maria Fernanda D´ocón







Quien lo diriria que nos dejaria entrar en su camerino para esta pequeña entrevista.



Pero pudimos realizarla con todo lujo de detalles.






Es una actriz de las primeras figuras del teatro español María Fernanda D’Ocón



“En mi vejez me quiero venir a vivir a Valencia, que es una ciudad manejable y con gente muy entrañable y humana”


Sigue con el ansia de estar en mil sitios a la vez como cuando tenía 18 años. Sus intensos ojos negros transmiten alegría, fuerza e ilusión a quien le rodea.






Esta valenciana empezó en el teatro por diversión, no por vocación. Su marido fue quien la inició, aunque ella siempre quiso ser ama de casa y tener hijos.






–¿Cómo entró en el teatro?






–Yo estudié en el Liceo Francés, aprendí canto, piano..., en fin todo lo que en aquella época estudiaba una chica. Yo quería casarme y tener niños, no quería ser para nada actriz (asegura con firmeza) y conocí a los 17 años a Mario Antonio. Nos hicimos novios y a los 21 me casé. Él fue el que me descubrió, mientras hacíamos teatro amateur , por diversión, vio que yo tenía condiciones para ser actriz. Después de casarnos, debuté en Valencia el día 20 de enero de 1960.






–¿Nunca se ha visto dedicándose a otra cosa?






–Nunca, nunca, jamás –afirma con rotundidad–. Yo no quería estudiar una carrera, sino ser ama de casa eso que ahora nadie quiere ser –comenta entre risas–. Estar con mi marido y tener hijos, y nietos... En fin ese era el sistema que había llevado mi madre y era el que yo quería llevar. –






Debutó en Valencia en 1960 en el teatro Eslava con la obra ‘Maribel y la extraña familia’, con la compañía de su marido. ¿Cómo recuerda aquel momento?






–Fue emocionantísimo, y yo aparecí como primera actriz, porque durante toda mi vida he sido protagonista en todos los papeles. Cuando ya me casé, pasé al campo profesional también como protagonista de Maribel y mi marido, Mario, como director. En 1961 cuando terminó la turné, que fue de un año, entonces formamos juntos compañía durante seis años y vine aquí con Melocotón en almíbar al teatro Apolo desaparecido ya... Hasta que en 1966 me llamó José Luis Alonso, que era el director del Teatro Nacional María Guerrero, el mejor director que ha habido y fui primera actriz de 1966 a 1976. –De esos diez años en el Teatro Nacional,






-¿qué recuerdo guarda?






–Pues la verdad es que fue una etapa fantástica. Allí hicimos grandes títulos como Misericordia , que fue mi gran estreno. Una etapa gloriosa mía en todos los aspectos, vivía mi madre, mi padre, Mario, mis tíos... en fin vivía toda mi gente.






–Hizo una serie de televisión con Lidia Bosch e Imanol Arias, ‘Dime que me quieres’, pero no se le ha vuelto a ver en televisión... –¿Fantásticos actores y personas?.






-Lo pasé muy bien con ellos, pero me dije a mí misma que nunca más haría una serie de televisión. Lo que se hace en televisión es un tipo de texto que no se parece nada a los del teatro. Además, hay una cosa en televisión, y es que no me gusta nada madrugar (risas). La tele te obliga a llevar un sistema de vida que soy incapaz de resistir. Siempre he dicho que para mí el teatro es el 40% de mi vida. El 60% es mi vida particular. El teatro me ha dado momentos espléndidos que no hubiera tenido como ama de casa. –En tantos años de profesión ha hecho sólo siete películas... –Yo no interesé al cine cuando era joven y el cine no me ha interesado a mí. En el teatro he encontrado mi sitio... He hecho en toda mi vida siete películas, fíjate... Canción de juventud , con Rocío Dúrcal, y después Don Quijote cabalga de nuevo. Y o hacía Dulcinea, y luego Caminos de tiza , donde era una monja, las monjas se me han dado muy bien. –Entonces lo que la apasiona es el teatro. ¿Qué le ha aportado? –Agradezco al teatro el hecho de conocer toda España, el sentido del humor de cada provincia. A parte soy autocrítica, como los buenos valencianos. En el escenario eso se sorbe con una gran facilidad porque notas la sensibilidad de la gente, la forma de reír, la forma de callarse, la forma de llorar, todo eso en el teatro es un termómetro excepcional.






–¿De todas sus obras hay alguna que recuerde en especial?






–Indudablemente Misericordia . La hice con 33 años, era un éxito, de toda la compañía de José Luis. Luego fuimos a Praga, Bratislava y Varsovia en el año 1975. La hicimos también en Dublín, en Lisboa, por centro América y el norte de Suramérica, fue la más emblemática para mí. Cuando la estrenamos en 2001 en Murcia en homenaje a José Luis Alonso, que hacía 10 años que había muerto, fue un éxito apoteósico. Acudió al estreno todos los supervivientes del montaje... –Alguien con quien le gustaría trabajar... –Pues hubo una época en la que Lina Morgan y yo nos parecíamos mucho. Nos encontrábamos y siempre decíamos “hay hermana, hermana tenemos que hacer una función juntas”. No sé, me gustaría trabajar con todos los buenos actores.






–Tiene más de 40 premios. En Valencia ha recibido la medalla de plata al Mérito Cultural de la Generalitat y fue nombrada hija predilecta de Valencia. ¿Recibe con más ilusión estos premios al ser valenciana?









–Los premios siempre los recibo como si tuviera 12 años, me encantan los premios, los aplausos, es la cosa más gratificante. Yo he recibido 41 premios, todo eso me gusta mucho, pero los de Valencia más, porque soy valenciana y fue muy emotivo, mucho, yo no hacía más que pensar en mi padre y en mi madre.






–Usted nació en Valencia pero se marchó a Madrid. ¿Cuándo venía? –A los 2 años me fui a vivir a Madrid y no volví a Valencia hasta que tuve 12 años, con mi ama, estuve en Segorbe, en Altura... Luego conocí a mi novio y pasaba más tiempo en Madrid. Después ya volví a venir con la compañía de teatro. Solía ir a casa de mi familia claro, pero tenía ganas de tener una casa propia y hace siete años me la compré.






–¿Cómo ve a Valencia en el conjunto de España?






–Valencia es Madrid en pequeño. En mi vejez, que está a la vuelta de la esquina, me vengo aquí a vivir. Es una ciudad manejable y la gente es entrañable y humana. La maravilla del río es un terreno fantástico. Lo que ha hecho Rita y Camps hace que esté en auge.






-Pero siémpre recuerda buenos momentos ¿Verdad?






_Ay momentos de todos , tantos buenos como de los otros, pero eso nos pasa a todos.






-¿ En este trabajo , se conoce a muchisima gente entre actores, directores ,escritores y muchos más cierto ó nos equivocamos la gente?.






- Si, claro que se conoce gente , tanto de este gremio como de otros y se disfruta mucho.






-Para terminar esta conversción , se le agradece su tiémpo prestado y que su trayectoria en el trabajo siga bien ....¿Por que estamos en crisis? ¿No?.









Gracias a todos por este rato tan bonito y como no asta otra, y la verdad Juan que la crisis nos afecta a todos y quien lo niegue miente. gracias de nuevo

jueves, 17 de junio de 2010

ENTREVISTA CON JUANITO VALDERRAMA :Por Juan Antonio Valderrama

AUTOR DE LA ENTREVISTA

Juan Antonio Valderrama Caballero nació en Madid el 24 de junio de 1972, pero a los once años se trasladó a vivir a Sevilla donde creció en medio de la naturaleza del Aljarafe, donde sigue residiendo actualmente a pesar de tener que viajar a Madrid con más frecuencia de la que le gustaria. Su idilio con Andalucia dura más de veinte años, podria decirse que no sabe vivir lejos de su sol y de su gente. Según sus propias palabras, es un adicto al Sur que no va a hacer nada por desengancharse.Su verdadera vocación desde pequeño fue el mundo del motor, pero sus padres (Juanito Valderrama y Dolores Abril) le quitaron la idea y finalmente se matriculó en la Falcultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Navarra, en la especialidad de Periodismo, época en la que colaboraba en LA ZARANDA, con comentarios sobre la historia y personajes del flamenco.

decidido llevarle la contraria al paso del tiempo.Uno se queda perplejo cuando mira una foto suya de hace quince años, porque su aspecto apenas ha cambiado desde entonces. El último superviviente,junto con Dolores Jiménez Alcántara,Niña de la Puebla,de toda una época,anda ahora ilusionado con un disco del que no quiere comentar nada,más por superstición que por otra cosa.Juanito Valderrama,natural de Torredelcampo (Jaén),ochenta y un años de edad,sesenta y cinco como profesional de la música,más de mil grabaciones,es un pequeño sabio. Su cabeza de pájaro es una enciclopedia ilustrada que contienen la historia vivida del cante flamenco y también de la canción. A él acuden tanto intelectuales y periodistas-estrellas,unos para el cante,otros en busca del dato exacto. Saben que hallarán lo que buscan sin que les cobren peajes de ningún tipo.
VALDERRAMA: LA VOZ QUE NO CESA Por.-Juan Antonio Valderrama Caballero Vive en
Sevilla hace catorce años. Dejó Madrid porque es un andaluz integral que ha pregonado a su patria como mejor sabe hacerlo. Esperaba recoger las mieses de ese amor,pero se ha dado de bruces contra la incultura de algunos políticos. El pueblo,en cambio,lo paran a cada paso, lo besa, lo mima, casi no puede andar por la calle. Las mismas calles en las que se cruzaba con sus amigos Pepe Pinto, Pepe Marchena, Tomás Pavón, El Gloria...Una Sevilla que sólo permanece en el recuerdo y que Valderrama echa de menos,tanto como los años de éxito y juventud. Dice que se va y se irá, aunque no niega que dejará en Triana un pedazo de corazón y una pena. La pena de un amor imposible.
PREGUNTA: ¿Cómo se explica que gozando de tanto calor popular,usted se marche de Sevilla?
RESPUESTA: Me voy porque el reconocimiento que tengo a nivel popular no se corresponde con el de los políticos. En catorce años he cantado tres veces en Sevilla de manera oficial.
P.- Sin embargo, a usted se le organizó un gran homenaje hace tan sólo tres años y también le prometieron algunas cosas. ¿Es cierto que Felipe González en persona se comprometió para que le fuera otorgada una cátedra de flamenco?
R.- Es cierto que se lo pedí en la Moncloa y me dijo: "En este momento voy a telefonear al señor Chaves para que se ocupe".Solicite ser recibido por el señor Chaves, que no me recibió y me dejó con su secretaria. Yo lo único que quería era un lugar para poder enseñar lo que sé, cosas que no aparecen en los libros y que no me gustaría que se perdiesen. La señorita me atendió correctamente y unos días después me enviaron una carta en la que se me negaba,según ellos, porque no existía nada parecido, algo que es incierto, ahí está la cátedra de flamencologia de Jerez, por ejemplo. En la Expo, ni siquiera nos invitaron a tomar una copa a mi señora y ami. Y lo último, el señor José Luis Ortiz Nuevo, que me dijo que se me iba a dedicar la Bienal de flamenco, pero después ni siquiera fui de artista invitado...
P.- ¿Y por qué cree usted que se le trata de esa manera?
R.- No lo sé. Nunca he militado en ningún partido político ni me he dedicado a hacer campaña para nadie, a lo mejor es por eso. Nunca he sido artista de despacho y a mi edad estaría feo... Creo que en esta época hay que tener unas dotes políticas y de relaciones públicas que yo no tengo. En mi época se funcionaba más libremente, no se dependía de las subvenciones para trabajar, era nuestro dinero el que se ponía en juego. Ahora sería impensable trabajar como lo hacíamos entonces, ahora somos puros currantes por cuenta ajena.
P.- Mientras muchos festivales de gran tradición agonizan, los jóvenes flamencos y sus grupos no paran de hacer galas y vender discos...
R.- La vida y los gustos del público cambian. No quiero ser inmodesto, pero en el año sesenta, cuando vivían su mejor momento, yo declaré en algunas entrevistas que deben estar por ahí, que los festivales eran una fórmula monótona y aburrida de presentar el flamenco. Son espectáculos largos y carentes de variedad, muy puros, pero no divertidos. La gente se duermen. Además, como pagan los ayuntamientos, los caches de los artistas se dispararon. Hay gente que cobra cifras que no se corresponden en nada con las taquillas que consiguen. Eso, que puede parecer bueno a primera vista, termina por volverse en contra de los propios artistas.
P.- ¿ Qué falta hoy por hacer en el flamenco?
R.- Lo primero, que los artistas entraran en competencia directa entre Mercé, Aurora Vargas, Pansequito, Manuela Carrasco y como artista invitada, la niña Pastori, por ejemplo. Así se hacía antes, pero hay es imposible pagarles los sueldos. Las estrellas funcionan en solitario, algo de lo que me alegro mucho como profesional, pero como aficionado, me quedo con las ganas de saber cómo seria un espectáculo así.
P.- Qué sobra y qué falta...
R.-Falta originalidad, gente que salga cantando distinto, con sello. Ahora los jóvenes viven recordando siempre a Camarón, pero se equivocan. Para ser figura hay que aportar, no copiar. Camarón fue figura porque rompió con una manera diferente de concebir el cante,porque refundió muchos estilos para conseguir uno propio. Que sepan los jóvenes que él fue un revolucionario, un artista al que el público tardó en comprender, precisamente porque su cante no se parecía a nada de los que había entonces, que aprendan eso.
P.- El purismo siempre le ha echado en cara su faceta de cancionero, salirse de lo establecido, a los jóvenes flamencos les ocurre algo parecido. ¿Qué les dice?
R.- A todo el que se sale de lo establecido se le critica. o les diría que adelante con las carretas, que se atrevan, aunque eso sí, queriendo y respetando al flamenco, intentando siempre su bien, sin empobrecerlo. Para eso hay que conocerlo muy bien desde la base, sólo así el resultado será bueno.
P.- Juventud y flamenco puro, ¿dos mundos diferentes?
R.- En este momento sí. El flamenco de hay es muy limitado: bulerías, tientos, alegrías, soleá y seguiriya. Hay muchos cantes que no se hacen, quizá por desconocimiento de los profesionales. Hay una gran inquietud por parte de los jóvenes respecto al flamenco, pero hay pocos lugares en los que aprender, eso es responsabilidad de las universidades y de os políticos. Ojalá valoráramos nuestra música igual que todo lo que nos traen de fuera, ni más ni menos.
P.- Se va a cumplir en año desde que la Junta de Andalucia declaró patrimonio de todos los andaluces la voz de la Niña de los Peines,se reconoció por fin a una de las mayores figuras del flamenco, sin embargo usted siempre se queja de que hay demasiados artistas olvidados...
R.- Creo que sí. Me alegro que a Pastora se la recuerde, era amiga mía, viví un año en su casa, pero estas iniciativas no deben quedarse ahí. Hay mucho olvido en el flamenco, sobre todo de mi generación, aunque el flamenco siempre ha sido un poco injusto con sus artistas. No tienes más que ver que la figura de Manuel Torre sigue recordándose en Jerez todos los días, mientras que a Don Antonio Chacón, que también era jerezano, apenas se le nombra...
P.- Algunos opinan que el flamenco clásico terminará por extinguirse porque no interesa a casi nadie, ¿qué opina usted?
R.- No estoy de acuerdo. El flamenco moderno y el clásico se complementan, no se anulan. Sin embargo, la calidad siempre será cuestión de minorías. No todo el mundo está dotado para escuchar y valorar el cante, pero siempre habrá un puñado de personas capaces de sentirlo en toda su grandeza y que no lo dejarán morir.
P.- Después de tantos años en activo, de tantas grabaciones, ¿le queda algún sueño que le gustaría cumplir?R.- Casi no. Ahora ando metido en un disco que no es de flamenco, un homenaje personal a un amigo mío, al que artísticamente he tardado en descubrir y que ahora comprendo y admiro.P.- Sincérese, ¿hay mucho fraude en el flamenco?
R.- Creo que sí, pero no ahora, ni sólo en el flamenco, es la vida. El flamenco es mitómano, se alimenta de leyendas que en la mayoría de los casos no son ciertas. ¿Mientras? No son mentiras, pero tampoco verdades científicas. Las verdades surgen del estudio serio y eso escasea.
P.- José Menese se negó a cantar con usted hace algún tiempo, porque según él, usted le ha hecho mucho daño al cante flamenco con sus canciones a orquesta, ¿por qué nunca responde a estas críticas?
R.- Sencillamente, me siento por encima de ciertas opiniones, no las tengo en cuenta. Después me pidió cantar en mi homenaje y accedí, no pasa nada, todo el mundo tiene derecho a equivocarse, aunque creo que no cantó con migo por miedo y lo justificó de esa manera. Pero que quede claro que a mí esas cosas no me hieren, lo mismo que su cante, que tampoco me llega.P.- ¿hay que ser gitano para cantar flamenco como muchos predican?
R.- No, ni andaluz siquiera: Juanito Varea era de Castellón, Sabicas de Pamplona, Ramón Montoya de Madrid y Carmen Amaya era catalana. Lo que hay es que sentirlo y tener capacidad para aprenderlo, el don. Los gitanos han aportado mucho al flamenco, pero no más que los gachós. Hacer diferencias de raza me parece simplemente una tontería.
P.- En estos momentos de desconcierto musical, ¿cuál es la fuente en la que de debería ahondar para hacer música moderna y de calidad?
R.- El flamenco antiguo, los discos de pizarra que ahora los editan en CD y que son una maravilla. Ahí está la música en estado puro, verdaderas joyas. Si escucharan más ideas, harían mejor su trabajo.
P.- ¿No es triste que se marche de una tierra en la que tanto se le quiere?
R.- Sí, me da mucha pena porque vine de Madrid para vivir con lo sevillanos mis últimos años, sin embargo me tengo que marchar por lo que ya te he comentado. Para mi pesar, no cuento para las instituciones que manejan el flamenco y por eso me marcho, la gente no tiene nada que ver, aquí se me quiere.
P.- Cuénteme una cosa graciosa para terminar...
R.- Hace algunos años salía de un hotel en Madrid, cuando se me acercó un matrimonio mayor para preguntarme si era Antonio Machín.Les dije que sí y que me sentía orgulloso de que me hubieran reconocido desde tan lejos...


AUTOR DE LA ENTREVISTA

lunes, 8 de junio de 2009

Una entrevista a Doña Sara de la mancha











Desde que la legendaria estrella española Sara Montiel dejó el cine, en la década de 1970, se presenta con regularidad en televisión y en diversos escenarios internacionales. En México, donde he conversado con ella, realiza una temporada anual con su espectáculo, donde canta y actúa, conversa con el público y en plena madurez practica a la perfección el clásico arte de agradar: "A mis noventa y dos años confesados" -dice riendo- "me siento la mujer más dichosa del mundo y doy gracias a la vida por haberme dado tanto, como dice la canción de Violeta Parra".


- Usted nació en la tierra del Quijote de la Mancha...
- Así es. Nací en Campo de Criptana, pequeño pueblo de La Mancha. Y como creo en el determinismo ambiental, La Mancha ha influido fuertemente en mi carácter; las mujeres de la región somos pausadas por cierto desarrollado sentido de la responsabilidad; también nacemos los manchegos con una idea intuitiva de la música. Ese sentido musical se ve en Cervantes, en la sonoridad de la palabra escrita en el "Quijote".
-Don Miguel de Cervantes nos ha influenciado mucho.¿Le atrae la personalidad de "Dulcinea"?



- Justamente "Dulcinea" es una mujer muy manchega, fuerte y débil a la vez; fuerte cuando se trata de proteger lo que ama, y débil cuando se trata de ofrecerse a la protección que le brinda su caballero. Yo de niña ni sabía que existía la literatura clásica española, conocí a los clásicos de mayor, cuando comencé a viajar, porque no tengo estudios.


- ¿Dice usted que no tuvo educación formal?



- Exactamente. Mis padres eran gente humildísima, del campo, y no pude ir a la escuela, porque antes en España la gente pobre no podía estudiar, no era como ahora en que hay escuelas para todos. Es por lo que no tengo recuerdos, como la mayoría, de una educación formal, clases, la maestra y todo eso... A mí me hubiese gustado tener más preparación; si hubiera estudiado, seguramente hubiera sido algo relacionado con filosofía y letras...

- Entonces, ¿cuál fue su preparación?




- Lo que sé lo he aprendido leyendo, observando, preguntando... tengo plena conciencia de que desde pequeña me gustaba la actuación, quería ser actriz o cantante, y trabajé y aprendí y fuí actriz y cantante. A mí me preparó la vida. También hubiera destacado como bailarina si me lo hubiese propuesto; en verdad creo que una persona puede destacar en lo que se proponga, si es sincera consigo misma y si trabaja y si cree en lo que hace. En mi vida ha sido además importante tener fe en la existencia de Dios, quien me ha dado siempre fuerzas para seguir adelante”.
Gracias a un concurso de talentos infantiles que ganó, a los trece años Sara Montiel ya intervenía en películas en Madrid.
En 1949 la contratan para trabajar en México, donde filma junto a los astros de esa época: Pedro Infante, Agustín Lara, Pedro Armendáriz, respaldando su posterior entrada a Hollywood, donde interviene en exitosas cintas como "Veracruz" (1954, con Gary Cooper y Burt Lancaster); "Serenade" (1955, con Mario Lanza y Vincent Price); "Yuma" (1957, con Rod Steiger)...
Regresa a España y protagoniza en 1958 dos de las películas más taquilleras del cine hispanoamericano: "El último cuplé" y "La violetera", a las que siguen muchas cintas que marcaron toda una época y que otros investigadores compilan.
Aquí sólo anotemos que ella aportó al celuloide la imagen de la mujer hispánica en uno de sus más altos conceptos: el atractivo.




-Le pregunto ¿Qué ha sido más difícil en su carrera?,y me dice:


- Ha sido difícil mantenerme, no llegar. Estoy continuamente haciendo shows, nunca he dejado de trabajar. No hago cine porque los guiones que me envían no me han incentivado... sé que sólo tengo dos o tres películas con guiones importantes, pero ¿para qué seguir acumulando títulos?. Retornaría si lo amerita, y si no hay un buen guión no lo amerita. De cualquier forma no necesito filmar más, ya hay un cine "a lo Sara Montiel".

- ¿Cómo es ese cine?




- Blanco. Mis películas nunca han sido vulgares; quizás eróticas, pero en el mejor sentido del término. Mi cine ha sido esencialmente un vehículo de entretención familiar, con números musicales aparentemente intrascendentes, pero entretenidos: yo sólo he querido divertir al público.



- ¿Qué ha sido lo más positivo en su trabajo?



- ¡Ay hijo, espera! Déjame pensar... creo que lo mejor ha sido ganarme a un público a fuerza de trabajo. Porque he tenido por lo menos unos quince años de cúspide que ni siquiera me lo hubiera imaginado; ahora me mantengo, pero sí fuí la número uno todo ese tiempo, ahora soy "Sara Montiel", que es como si se me hubieran cumplido mis sueños más allá del sueño mismo. Sigo con mi nombre en alto, y lo digo porque tengo un público que me apoya donde voy.




La más famosa actriz de España apoya su vigencia no sólo en sus giras personales, o la televisión ("aunque sólo me es posible hacer televisión cuando me ofrecen algo interesante, pero no es lo común tampoco"), también en uno de los rasgos que la han hecho sobresalir siempre: su amabilidad de trato. Ella dice: "La vida me ha respetado, ¿cómo no he de respetar a todo lo vivo?".




-Le pregunto a qué dedica el tiempo que se deja libre:








- Con mi familia vivimos generalmente en Palma de Mallorca y, cuando puedo, me dedico a pintar, sin más pretensiones que satisfacer mis propias inquietudes; también en mi casa me dedico a la jardinería: las plantas son una pasión que he venido arrastrando toda mi vida.





- ¿Ha ganado mucho dinero?



- Nunca me ha faltado nada, gracias a Dios, y sólo con el esfuerzo de mi trabajo. Creo que sí he ganado dinero, pero en realidad nunca he llevado yo mis cuentas; sólo sé que si quiero obtener algo, lo puedo comprar. Parte de mi fortuna está invertida en obras de arte: sólo en mi casa de Mallorca tengo 3 Picassos, 3 Goyas, 3 Mirós, 4 Guayasamines, 1 Siqueiros, 1 Orozco, 1 Van Gogh, algo de Toulouse-Lautrec y varios más: adoro la pintura; tengo buenas joyas, algunas piezas únicas: no podría calcular. Además mi marido tiene sus teatros, sus cines, algunos periódicos... y no debemos impuestos (ríe). Todo lo que tenemos será de nuestros hijos, Thais y Zeus: ellos son lo primero en mi vida, luego mi marido y después mi carrera.








- Usted siempre está viajando y actuando en diversas partes del mundo, ¿cómo ve nuestra época actual?





- ¡Ay hijo, yo creo que el mundo está "chalao"! ¡El mundo está loco, está trastornado!. Creo que el ser humano siempre tiende al bien, pero son momentos muy difíciles; yo no sé si ésto comenzó con el asunto de Hiroshima, cuando el hombre descubrió que tenía un gran poder y luego no supo qué hacer con tanta fuerza, cómo utilizar el átomo... y aún no aprendemos, porque siguen existiendo explosiones atómicas acá y allá, que son una locura; y es algo en lo que estamos todos involucrados; yo creo que el mundo está "pirao", y también creo que hay personas cada vez más conscientes de lo que significa la llegada del nuevo milenio, en que debemos recapacitar en la necesidad de que haya paz en la tierra. A pesar de todo, tengo fe en que todo algún día será más sensato.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Entrevista a Dolores Abril "Veo a Juan en mí hijo"


la verdad que su casa es todo un museo

Al poco tiempo de la muerte de su marido ,tuve la suerte de que me cocediera una entrevista ,todo un privilegio, despues de los saludos tipicos comezamos


J-¿Se nota la perdida de un ser querido verdad?

D-En esta casa se nota que Juan sigue vivo- Sí, está todo igual que cuando él se fue. Aparte de que en mi corazón, él sigue vivo siempre.
J-¿Cómo lo recuerda mejor?
D-En un escenario, con su sombrero de ala ancha.
J-¿Qué diría Juanito Valderrama de este ´boom´ de la copla?
D-Le gustaría porque él decía que la copla era una raíz del pueblo y no se puede perder.
Estaría disfrutando de sus hijos, ¿verdad? De mi hijo Juan Antonio pudo disfrutar, pero de mi hija no porque ella nunca quiso y cuando quiso él ya no estaba.
J-¿Lo ve más en Juan Antonio o en Juana Dolores?
D-Veo a Juan más en mi hijo no sólo por el timbre de voz, tan parecido, sino también cuando se agacha cantando como su padre hacía, los gestos- Mi hija es totalmente diferente.
J-¿Va usted a sus conciertos?
D-No mucho. Lo paso mal, me trae muchos recuerdos y son penosos porque no está aquí lo que más quiero. Con todo lo vivido, ¿hay algo que no repetiría? Del tiempo que estuve con Juan repetiría todo. Del que estuve sin él al principio de mi vida, también porque se me cumplieron todos mis deseos.
J-¿Cómo le ha influido en su vida saberse segunda?
D-A veces me da coraje. Ahora en el programa Azúcar, Canela y Clavo , no se han acordado de sacar nada mío, cuando yo tengo cosas grabadas muy buenas. He hecho cinco películas, una de ellas de protagonista, Gitana . Siento pena porque se murió Juan pero yo no me he muerto.
J-¿Un hombre aguanta ser segundo igual de bien?
D-No. Lo digo con rotundidad. Un hombre es muy difícil que se quede en segundo término. Pero hay ejemplos. Pero muy pocos. Cuando la mujer es más que el hombre, el hombre lo soporta peor. Cuando la mujer sabe estar en segundo lugar, en mi caso era normal porque Juan era mejor que yo, la relación es más duradera. Las cosas, el espectáculo, han cambiado mucho. Hoy la cosa está cambiando un poco: la televisión, por ejemplo. Antes había que ir de pueblo en pueblo.
J-¿Se podrían representar hoy las "peleas en broma"?
D-Claro, nunca han dejado de gustar, de hecho, ¿las Escenas de Matrimonio , qué es?
J-¿Qué ha hecho estos cuatro abriles de ausencia?
D-Me siento muy sola en muchos momentos. Pero no me puedo quejar. Lo he tenido todo: belleza, un hombre que me ha adorado, mis hijos, pendientes de mí, y mis nietos. No puedo quejarme, sería ofender a Dios.
J-¿Ha vuelto a dar clases de copla?
D-Claro. Ahora empiezo en septiembre con el Ayuntamiento de Espartinas. Les digo cómo se canta, luego cada uno lo hace a su modo.
J-.¿Qué le hace feliz hoy, Dolores?
D-Ver felices a los míos y con salud. Yo ya he sido tan feliz que no puedo pedir más.
- y para terminar ¿Dígame algo de Córdoba que tenga en su corazón?.
D-"Córdoba es un laberinto pa os ojos de un pintor, to igualito y es distinto en dibujo y en color-" Juan le cantó mucho a Córdoba. Es una ciudad tan bella-


J- Gracias por toda su atención ,querida paisana.


D-a Tí ,me acuerdo del día en nos conocimos en Hellín en el Hotel de Marisa