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martes, 15 de febrero de 2011

Macanaz y su propuesta de reforma del Santo Oficio de 1714 3ª Parte

Aunque el escrito es largo lo he tenido que partir en varias partes, en esta tercera parte Dice así:




"Para comprender este intento del Inquisidor general Baltasar de Mendoza de establecer su supremacía, ampliando el ámbito de sus competencias de gobierno y su potestad jurisdiccional sobre las atribuciones privativas del Consejo de la Inquisición, hemos de tener en cuenta que, como han advenido J. A. Escudero 27 y F. Barrios 29 sus respectivos ámbitos competenciales nunca estuvieron delimitados por normas claras y precisas, pese a que ambos órganos significaban piezas claves en la estructura inquisitorial. Las circunstancias políticas e históricas de cada momento, la personalidad definida de cada general del Santo Oficio y su carácter más
o menos autocrático explican que en algunos períodos la Suprema apareciese subordinada, y en otros que el Consejo influyese de forma determinante en las decisiones adoptadas por el Inquisidor general. A mantener esta incertidumbre contribuyó, junto a la carencia de una normativa precisa, imposible de ser alcanzada dada la naturaleza dual o mixta, política y
eclesiástica, de la Inquisición, la discusión planteada desde un principio sobre quién era el verdadero depositario de la jurisdicción pontificia delegada que ejercitaba el Santo Oficio. Se consideraba, por una parte, que la autoridad que ejercían los inquisidores derivaba directamente del Papa; más adelante se afirmó que el verdadero depositario de la autoridad pontificia
era el Inquisidor general, quien a su vez delegaba autoridad y jurisdicción
en los inquisidores. También es cierto que, en períodos de normalidad y durante amplios espacios de tiempo, la Suprema y el Inquisidor general procedieron de consuno, sin disputarse la supremacía, aunque no puede olvidarse tampoco que el voto de este último no era de calidad, valiendo tanto como el del resto de consejeros-inquisidores.
Las decisiones en el interior del Consejo de la Inquisición se adoptaban por mayoría de votos 29 Incluso en los casos de vacantes de Inquisidores generales, esto es, en el tiempo transcurrido entre la designación regia de éstos y el nombramiento pontificio, el Consejo de la Suprema llegó
por sí mismo a proveer plazas de inquisidores provinciales y de otros ministros y oficiales del Santo Oficio, aunque después la validez de tales provisiones dependiese efectivamente de la tolerancia o del afán de control del Inquisidor general electo. Al margen de las atribuciones economicas centradas en la administración de los bienes del Santo Oficio, disciplinarias y otras residuales, las competencias más amplias del Inquisidor general eran las relacionadas con la materia de nombramientos, ceses y traslados. Los ministros consejeros de la Suprema eran consultados por el Inquisidor general al rey mediante la presentación de una terna para
cada plaza. El monarca elegía uno de ellos, que a continuación era nombrado por el Inquisidor general, recibiendo también de éste su misióneclesiástica. El nombramiento de los inquisidores provinciales o de distrito,y de los demás ministros y oficiales del Santo Oficio, dependía directamente de su general, tras haber fracasado en 1643 un intento de arrebatarle
tal prerrogativa. Pese a su libertad de elección, el Inquisidor general, sin embargo, comunicaba en cada caso —y en especial cuando se trataba del fiscal del Consejo y de los calificadores del mismo el nombre designado a la Suprema, a fin de que sus miembros opinasen sobre su
idoneidad o no para el cargo, antes de adquirir firmeza el nombramiento.
Similares facultades poseía el Inquisidor general para el traslado y cese de dichos ministros y oficiales del Santo Oficio, aunque requiriéndose siempre la existencia de justa causa -.
Retomando el hilo de la causa seguida contra el P. Froilán Diaz, hemos de señalar que la muerte de Carlos lJ, ocurrida el 1 de noviembre de 1100, condicionó definitivamente tanto el desenlace de ésta como la resolución de la cuestión sobre deslinde de competencias que enfrentaba al
Inquisidor general Baltasar de Mendoza con los consejeros-inquisidores de la Suprema. La llegada a España dc Felipe de Anjou propició que los principales rivales de Mendoza, integrantes por descontado de la facción francófila, el cardenal Portocarrero y el gobernador del Consejo de Castilla y futuro arzobispo de Sevilla, Manuel Arias y Porres> —ambos miembros de la Junta de Regencia junto al propio Mendoza, los condes de Benavente y de Aguilar y la reina viuda—, prestasen apoyo decidido al Consejo de la Inquisición, consiguiendo que Felipe V, aun antes de entrar en Madrid, ordenase a Mendoza el 14 de fcbrero dc 1101 abandonar la Corte y reintegrarse a su Obispado. En la Real Orden (RO.) se prevenía que el Inquisidor general debería salir de Madrid en un plazo de veinticuatro horas, lo que fue interpretado en la Santa Sede como una formal suspensión o cese del Inquisidor general en su oficio, puesto que también

Macanaz y su propuesta de reforma del Santo Oficio de 1714 2ª Parte

El Rey Carlos II


He aquí la segunda parte del escrito que os sigo trancribiendo













"La decidida voluntad de Felipe V de conseguir un efectivo control
sobre el Santo Oficio, sometiéndolo al poder absoluto de la Corona, imponiendo
su autoridad de modo radical sobre el Inquisidor general lo que resultaba imprescindible en un instituto tan jerarquizado y centralizado,quedó claramente de manifiesto cuando el 3 de noviembre de 1704 ordenó que el dominico Fr. Froilán Díaz, que había sido confesor
del difunto Carlos II, fuese liberado de la prisión inquisitorial que sufría.
De acuerdo con el mandato real, que decidió asimismo que el Consejo de la Suprema, y no el Inquisidor general, debía examinar los autos de su causa, el 17 de noviembre aquél consultó, conformándose el monarca con el dictamen, que el antiguo confesor fuese restituido al ejercicio de su plaza de consejero-inquisidor, con todos los gajes, honores y preeminencias
anejas. Se ponía fin, de esta forma, al último intento de un Inquisidor general de imponer su supremacía sobre los consejeros de la Suprema 2, De este caso que, como tendremos ocasión de comprobar, Macanaz explotará con reiteración en sus escritos pro domo sua, nos interesa destacar.
sin embargo, la autoridad temporal superior que el monarca español no dudó en imponer sobre el Santo Oficio y, especialmente, sobre su general, y la defensa de las regalías de la Corona que tal actitud significó y supuso.
En abril de 1698 Carlos II, por influencia del cardenal-arzobispo de Toledo, Luis Manuel Fernández de Portocarrero y Guzmán, que dirigía la facción francófila de la Corte, había sustituido en el confesionario regio al dominico Pedro Matilla, más próximo a los austrófilos que capitaneaba su segunda esposa, la reina María Ana de Neoburgo, por otro miembro
de la Orden de Predicadores, Pr Froilán Diaz, catedrático de teología de la Universidad de Alcalá.¡A juicio de algunos, el elegido era «hombre simple y sincero, cuya vida había transcurrido en conventos y colegios, y que nada sabía de intrigas ni política». En poco tiempo pudo confirmarse el acierto de esta estimación, así como la torpeza y escasas dotes diplomáticas
desplegadas por el nuevo confesor real. En una Corte en la que se intrigaba y luchaba despiadadamente por conseguir que el débil Carlos 11 nombrase heredero de la Corona de España a Felipe de Anjou o al archiduque Carlos de Habsburgo, muy pronto comenzaron las conjuras para derribar al titular de un empleo tan influyente y próximo al monarca.
Inconsciente y torpemente, el P. Froilán Díaz contribuyó a debilitar su posición
fomentando las discordias dentro de su propia Orden, hasta el punto de resultar elegido en capítulo como provincial de los dominicos uno de sus más enconados enemigos, Fr. Nicolás de Torres Palmosa, quien en su momento propiciaría su caída y desgracia.
La salud del rey, mientras tanto, empeoró notablemente, sus convulsiones y desmayos se hicieron cada vez más frecuentes y graves, lo que, unido a la falta de descendencia, extendió la opinión generalizada de queestaba hechizado. El Inquisidor general Diego Sarmiento de Valladares, consejero de Estado y presidente del Consejo de Castilla, había presentado
tiempo atrás tal cuestión a examen de la Suprema, que había debatido sobre ella sin llegar a adoptar ninguna decisión. El 29 de enero de 1695 falleció Sarmiento de Valladares, sucediéndole el general de la Orden de Santo Domingo y arzobispo de Valencia, Juan Tomás de Rocaberti y
Rocafulí. En enero de 1698, Carlos II consultó en secreto a Rocaberti acerca de los rumores que atribuían su debilidad a brujería, pidiéndole que investigase el asunto y procurase remedio. De común acuerdo, Portocarrero, Rocaberti y Froilán Díaz convinieron en que el monarca debía
ser exorcizado, según los ritos eclesiásticos, para destruir el hechizo. Carlos II condescendió, y el confesor real ejerció de exorcista en varias ocasiones.
Se extendió cl rumor de lo que acontecía en palacio, y el P. Díaz llegó a saber que otro fraile dominico, antiguo condiscípulo suyo, Antonio Alvarez de Arguelles, exorcizaba en Asturias, en el convento de monjas de Cangas de Tineo, a varias que aseguraban estar poseídas por el demonio.
Froilán Díaz sugirió que resultaba preciso obligar a los demonios de Cangas a revelar las causas de la enfermedad del rey y, con el apoyo directo y expreso del Inquisidor general Rocaberti, encargó a Arguelles que obtuviese de ellos, por medio de conjuros eclesiásticos, la declaración
de si era cierto o no que Carlos II estaba hechizado, así como los remedios
que resultarían eficaces para romper el encantamiento ~.
Durante un año, el destino de la monarquía, en crítica situación política y económica, aparece patética, esperpénticamente enlazado más aún si cabe que durante los anteriores años del reinado con la enfermiza debilidad física y mental del que estaba llamado en primer lugar a dirigirla y salvaguardaría. Los conjuros y exorcismos se llevaban a cabo, unas veces en casa del ministro inferior del Santo Oficio José del Olmo, otras en la sacristía del convento de Atocha, en la cámara del rey en el Alcázar, o en el palacio del Buen Retiro 1 Este estado de cosas se prolongó
hasta el fallecimiento de Rocaberti. acaecido el 19 dc junio de 169S. Carlos II designó como sucesor en el generalato del Santo Oficio al cardenal y consejero de Estado Alonso Fernández de Córdoba y Aguilar, quien murió el 19 de septiembre de 1699, el mismo día en que llegaba a España el breve pontificio confiriéndole la misión canónica .Para entonces, el monarca se hallaba tan débil que la reina María Ana de Neoburgo, resentida de su forzada separación y deseosa de apartar de la influencia de su esposo a la facción francesa, a instancias del duque de Pastrana, consiguió la designación como Inquisidor general del obispo de Segovia, Baltasar de Mendoza y Sandoval ‘¾partidario del archiduque Carlos. El 31 de octubre de 1699, Inocencio XII expidió los dos breves, de nombramiento y de dispensa de la obligación de residir en su Obispado por un
período de tres años, tomando posesión de su empleo Baltasar de Mendoza el 3 de diciembre del mismo año.
Muerto Rocaberti, se trataba de eliminar a Froilán Díaz, separándole del confesionario. Mendoza convenció a Carlos II de que debía despedir al E Díaz, lo que así hizo el monarca, no sin antes acceder a su elección como obispo de Avila. El nuevo Inquisidor general, sin embargo,
evitó que se le expidieran en Roma los indispensables breves de nombramiento, y el electo nunca llegó a ocupar su mitra. No fue éste el principal contratiempo que sufrió el P. Diaz. Mendoza inició contra él un proceso inquisitorial como sospechoso de herejía, por supersticioso y reo de doctrina
condenada por la Iglesia, pues había dado crédito a los demonios, sirviéndose de ellos para descubrir cosas ocultas. Froilán Díaz fue interrogado, pero rehusó contestar sin permiso del rey, bajo cuyas órdenes, y en especial la de mantener el secreto, había actuado. Mientras tanto, su
enemigo dentro de la Orden, el provincial Nicolás de Torres Palmosa, fue nombrado confesor regio. Al poco tiempo, en uso de su autoridad, consiguió que el P. Arguelles, desde Cangas de Tinco, le entregase las cartas que durante los meses anteriores le había remitido Froilán Díaz, con las que pudo acusarle ante la Suprema en nombre de la Orden.
El Inquisidor general hizo que declarasen testigos, que fuesen examinadas las cartas e interrogado de nuevo el antiguo confesor de Carlos II. Froilán Díaz admitió únicamente que había actuado obedeciendo órdenes de Rocaberti, atendiendo la petición apremiante del monarca, y siguiendo en todo la doctrina de Santo Tomás de Aquino y otros doctores, que sostenían la licitud de inquirir a los demonios en utilidad de terceras personas, dado que la divina providencia les podía compeler a decir la verdad • Pese a todo, Mendoza dispuso que cinco teólogos de su confianza, presididos por un consejero de la Inquisición, Juan Bautista Arzeamendí, ante el secretario de dicho Consejo, Domingo de la Cantolla, examinasen la causa. Todos dictaminaron unánimemente el 23 de junio de 1700 que no había motivo suficiente para proceder contra el reo, dado que no existía en el sumario proposición ni hecho que mereciese nota teológica.
Pese a este revés, el Inquisidor general llevó la causa a la Suprema proponiendo decreto de prisión contra cl R Díaz. Los consejeros se negaron a aceptarlo por considerarlo contrario a la justicia y leyes del Santo Oficio, conforme al dictamen expresado por los cinco calificadores . El
8 de julio, Mendoza remitió un auto al Consejo dc la Suprema para su ejecución, ordenando prender a Froilán Díaz y encarcelarle. Los consejeros de nuevo se negaron unánimemente, representando que «no podia rubricar y firmar lo que no havian votado todos, o la mayor parte» de ellos.


Ese mismo día, Mendoza ordenó a los tres consejeros de mayor antigliedad (Juan Antonio Zambrana, Juan Bautista Arzeamendi y Juan Miguéez) que permaneciesen en su domicilio como arresto, mandando al tribun al de distrito de la Corte que procesase al secretario de la Suprema que se había negado a refrendar el auto. Los tres consejeros-inquisidores fueron
jubilados con la mitad del sueldo, y uno de ellos, Miguélez, detenido y recluido en el colegio de la Compañía de Jesús en Santiago de Compostela .Mendoza les acusaba de «temerarios, infieles, desobedientes, desatentos, tenazes en sus dictamenes, é incapazes de servir la ocupaclon El El secretario, por su parte, fue desterrado de la Corte, En vista de la situación y del peligro que corría, Froilán Díaz obedeció en un primer momento la orden de Mendoza de recluirse en el convento de dominicos de Valladolid, pero después huyó a Roma. El Inquisidor general, con el auxilio del nuevo confesor regio, convenció a Carlos II de que este hecho suponía una ofensa a las regalías y prerrogativas de la Corona, pues estaba prohibido todo recurso al Papa contra la Inquisidores demostraba la justicia y gravedad de las causas que le habían impulsado
a solicitárselo.

jueves, 10 de febrero de 2011

Macanaz y su propuesta de reforma del Santo Oficio de 1714 1ª Parte







Mirando en mí archivo encontre este escrito que es muy interesante realizado por
JOSE MARÍA VALLEJO GARCÍA-HEVIA , a dicho escrito le puso de titúlo :"Macanaz y su propuesta de reforma del Santo Oficio de 1714" , yo pienso que les gustaria leerlo a ústedes tambien, aquí os lo transcribo:





Macanaz y su propuesta de reforma del Santo
Oficio de 1714 JOSE MARIA VALLEJO GARCÍA-HEVIA




A mis padres






1. INTRODUCCIÓN.








EL OBJETIVO DE UNA SUPERVIVENCIA INSTRUMENTALIZADA DE LA INQUISICIÓN EN LOS PRIMEROS AÑOS DEL REINADO DE FELIPE V (1701-1715).INTENTOS DE CONSEGUIR SU EFECTIVO CONTROL Y SOMETIMIENTO AL PODER REAL ABSOLUTO. EL PROCESO`SEGUIDO CONTRA EL CONFESOR REGIO FRAY FROILÁN DÍAZ: SUS DERIVACIONES Y CONSECUENCIAS.








Resulta indudable que con el advenimiento al trono de España de Felipe y, representante de una nueva familia dinástica, las relaciones entre la Corona y e! Santo Oficio, al menos durante los primeros años de aquel su largo reinado, experimentaron perceptibles variaciones en relación a épocas pretéritas. Desde la primera instrucción de 3 de diciembre de 1700,mediante sucesivas cartas y avisos, Luis XIV procuró influir e inculcar en el ánimo de su nieto máximas generales y recomendaciones concretas de buen gobierno, por cuya aplicación práctica velaron los consejeros franceses que acompafiaron o después le fueron enviados a Felipe V desde el vecino país: el hacendista Jean-Baptiste Orry, el embajador (1105-1709)
Michel Jean Amelot de Gournay, marqués de Gournay, la cortesana Anne-Marie de la Trémouille, princesa Orsini o de los Ursinos, e incluso el confesor real, el jesuita Pierre Robinet, entre los más conocidos’. Las tesis gaicanas sobre el poder limitado de la Santa Sede, sostenidas por el Rey Sol para asegurar la primacía de la Corona, su pretensión de controlar en términos
absolutos tanto la Iglesia como el Estado, y la estimación de que aquélla constituía una parte de éste, sujeta a los dictados del soberano, hubieron de influir, sin duda, en la política de instrumentalización de la Inquisición desplegada por el primer Borbón español ~. Un sexagenario,atemperado y prudente Luis XIV recomendaba en 1704, en efecto, paciencia
y mesura en las disputas con la Santa Sede, pero siempre procurando a la vez que esta táctica no supusiere y conllevase pérdida de derechos,«a reserva de hacerlo(s) prevalecer en tiempos más tranquilos»3.
Desde esta perspectiva, el Santo Oficio debió parecer un resorte de poder precisado de un severo control para ser doblegado a la obediencia de la potestad real, pero, al mismo tiempo, un recurso excepcional para el afianzamiento de la causa borbónica en el difícil trance de la guerra de Sucesión. En este sentido, J. A. Llorente4 culpará a Felipe V de la persistente actividad de la Inquisición durante su reinado, por causa de la «política errada» que le había enseñado su abuelo Luis XIV de Francia.
La guerra de Sucesión es quizá el periodo más oscuro de toda la historia de la Inquisición española, dentro de un siglo como el xviii, lastrado y perjudicado respecto a otras centurias por la escasez de estudios en esamateria, y de un adecuado tratamiento historiográfico. Lo que sí se puede afirmar es que el Santo Oficio tomó partido y apoyó con firmeza la causa borbónica. Pese a que el pretendiente francés se negó a presidir un auto general de fe en 170 1~, no desaprovechó la valiosa ayuda que el Tribunal le brindaba, ni la cooperación ofrecida por el Inquisidor general, Nidal Marín, obispo de Ceuta<. La estructura centralizada del Consejo de la Santa,General y Suprema Inquisición, y su condición de único sínodo de la Administración central española que extendía su jurisdicción sobre todos los reinos dc la monarquía, explican su exitosa resistencia a la fracturación y al peligro de disgregación que la guerra civil suponía, aun en los territorios sometidos al poder del archiduque Carlos de Austria. Tras la ocupación de Barcelona por las tropas imperiales, la mayor parte dc los integrantes del tribunal de distrito de la ciudad (dos inquisidores y uno de los secretarios del secreto) huyó precipitadamente hacia los dominios de Felipe de Anjou,que había desembarcado el 28 de noviembre de 1706 en las playas de Almería Desde un principio, el Consejo de la Suprema ordenó a los tribunales,de distrito que exigiesen de todos sus oficiales y empleados formal fidelidad al pretendiente francés, calificando, pues, virtualmente la infidelidad no ya como un delito político de traición, sino como un pecado de herejía,para cuyo conocimiento era competente, por consiguiente, el Santo Oficio. Un edicto de la Suprema de 9 de octubre de ese mismo año hizo público que el Papa Clemente XI había amenazado con castigar a los sacerdotes que vacilasen en su devoción al rey, pero como algunos persistían en recomendar desobediencia desde el confesionario y liberaban del juramento de fidelidad a sus penitentes, dado que ello suponía un manifiesto abuso del sacramento y era atribución de la Inquisición velar por la pureza de la fe, ordenaba perentoriamente a los feligreses así adoctrinados que denunciasen a sus confesores en el término de nueve días, bajo pena de pecado mortal, excomunión mayor latae sententiae ipso facto incurrenda y otras discrecionales>. Además de delatar a los confesores que solicitasen, aconsejasen o de alguna manera indujesen a «tan execrable delito», se mandaba denunciar al Santo Oficio a todas las personas de quienes se supiera o entendiese haber sostenido que era lícito faltar al juramento de fidelidad prestado en favor de Felipe V.
Como ha puesto de relieve H. C. Lea<, la Inquisición resulté también especialmente útil en la persecución de los eclesiásticos austracistas, situaneral. Un conflicto jurisdiecional a pridos fuera del alcance de la potestad jurisdiccional de los tribunales reales ordinarios y militares, incluso en los casos en que ni remotamente mediaba cuestión alguna de herejía. Los sucesos de 1706, la conquista y pérdida de Madrid por el pretendiente Habsburgo y las rebeliones de Cataluña y Valencia originaron cierto número de juicios por alta traición.




Uno de ellos fue el del clérigo Iuan Fernando de Frías, antiguo fiscal del Consejo de la Inquisición, de quien Felipe V informó al Inquisidor general Vidal Marín, refugiado entonces en Burgos junto a los restantes consejeros de la Suprema, que había sido detenido y que le sería entregado para ser juzgado enjuicio sumarísimo. Más adelante tendremos oportunidad de conocer algo de las actividades de Frías, y las razones por las que terminó siendo acusado de traición. El 13 de agosto el Consejo de la Inquisición respondió que había puesto bajo segura custodia e incomunicado al detenido, que el Inquisidor general había comisionado al prior de Santa María de Palacio
de Logroño para formar parte del tribunal, que se tardaría lo menos posible en la comprobación de los hechos y en el castigo de Frías, y que el rey podía confiar en el pronto cumplimiento de sus deseos y satisfacción de la vindicta publica, pues «la jurisdicción apostólica de la Suprema llegaba
hasta la imposición de la pena de muerte». Incluso parece que el Consejo de la Inquisición expidió con carácter general comisiones a los tribunales de distrito para actuar en casos semejantes. En 1707, uno de los inquisidores de Valencia, Isidro de Balmaseda, figuraba como inquisidor y juez apostólico contra los eclesiásticos disidentes en la causa seguidacontra un hermano lego, Fr. Peregrín Gueralt, a quien se imputaba, según testimonios aducidos en la sumaria, ser partidario del archiduque Carlos y eficaz espía de los aliados, que a su regreso había difundido falsas noticias,«perturbando Ja mente de muchos». En e] sumario se omitió la acusación fiscal, los inquisidores confirmaron por sí mismos las pruebas y,sin someterlas a los calificadores, detuvieron a Gueralt. Si bien todavía no puede hablarse de una Inquisición domesticada y manipulada a capricho.según los intereses del gobierno y del Estado, sí puede contemplarse durantelos años de la guerra de Sucesión a un Tribunal del Santo Oficio instrumentalizado políticamente, quizas conscientes sus miembros de que su
supervivencia en aquellos complicados tiempos dependía de la utilidad que mostrasen a los que ostentaban el poder temporal ¼De ahí que también extendiese aquél su actividad censora a la publicística (libros, folletos,carteles, hojas volanderas) favorable a la causa austracista y a la personadel archiduque Carlos........(Continuará)

martes, 2 de noviembre de 2010

LOS DANZANTES DE ISSO Y LA SANTA ESCUELA DE CRISTO

Hoy os hablare de los danzantes de isso y de la santa escuela del cristo






LOS DANZANTES DE ISSO

La danza se bailaba antes de la Reconquista y se ejecutaba su presencia en los velatorios de los vecinos de la Pedanía de Isso que fallecian y por esotiene su origen la danza guerrera que posteriormente pasó a ser religiosa, conservando su tipismo por las ánimas y los difuntos.
Estas tradicionales danzas, formadas únicamnete por hombres procedentes del medio ruralejecutaban sus bailes en los días de Navidad, concretamente el día 25, nacimientodel Señor y el día 28, Día de los Santos Inocentes. Acompañaba a las danzas un conjunto de músicosque tocaban guitarras, bandurrias y laudes. Sus coplas eran sencillas, con un sentir popular.
Las danzas que se ejecutan, son tan violentas y viriles, que al final de las mismas producen gran cansancio físico.Siempre han gustado mucho por su originalidad, por su sencillez y por sus giros ymovimientos que hacen diferenciarlas de todas las danzas que se conocen.

SANTA ESCUELA DE CRISTO

Fue fundada en Hellín el 15 de Julio de 1726 como consta en el libro constitucional de la Congregación y Escuelas de Nuestro Señor Jesucristo, editado en Valencia en 1868.
En el Santuario del Rosario y en el libro de actas de laCofradía de la Virgen, en el año 1737, se indica que el santero encargado de las llaves del Santuario tenía el deber de abrir las puertas los días que celebrase cultos la Escuela de Cristo.

A mediados del siglo pasado, en las procesiones de Semana Santa, la Escuela disponía de 350 cruces de varios tamaños, que las cedían a los penitentes mediante una pequeña limosna para que acompañaran a la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Las filas de penitentes que
pertenecían a la Escuela de Cristo iban precedidos de tambores, costumbre que hoy también perdura.
Por los años 80 del siglo pasado desapareció la Escuela de Cristo, contando entonces 48 hermanos, 8 clérigos y 40 seglares. Casi a cien años de su desaparición, la directiva de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, en sesión celebrada el día 15 de marzo del año 1974, se toma el
acuerdo de instaurar de nuevo la Escuela de Cristo, un grupo de hellineros, amantes de las viejas raíces y tradiciones de nuestro pueblo, la removieronde sus cenizas.
La función principal de la Santa Escuela de Cristo era la
difusión de los Ejercicios Espirituales de la poblaci¢n, as¡ como la
obligación de socorrer a los pobres y enfermos transe£ntes y acompañar a los reos de
muerte en el pat¡bulo, que se montaba delante de la desaparecida Ermita
de Santa Barbara.
Las primeras constituciones datan del siglo XVIII, donde se definen todas las labores que ten¡an que realizar los cofrades, entre otros los anteriormente mencionados.

La indumentaria no ha variado a lo largo de los años y se trata del t¡pico saval penitencial, con cord¢n blanco.
En el recorrido que se realiza por el barrio antiguo, de reminiscencias
musulmanas, portan un Crucificado y cuatro faroles.


El Miercoles Santo por la noche, tiene lugar, una autentica procesión de penitencia, a cargo de los componentes de esta Escuela a la que se asocian, numerosos penitentes y una gran masa de gentes. Recorren las calles de Hell¡n antiguo, recoletas, llenas de silencio y el rezo del V¡a Crucis, pone en la noche, un sentimiento de devoción, marcado por la solemnidad del momento.

sábado, 9 de octubre de 2010

Que signifificación tenia la Revista Macanaz


MACANAZ, fue una Revista de ciento veinticinco páginas. La cual edita los Servicios Culturales del Excelentísimo Ayuntamiento de HeLLín. ¡ Ya quisieran otras ciudades españolas, aun las de progreso, riqueza o empaque actuales, disponer de otra igual, siquiera por el volumen material, al que, provisionalmente, nos atenemos!
El índice de uno de 109 dos números aparecidos es variado y jugoso.
Ojeemos el Sumario del número 2, antes de entregarnos a la sugestiva atracción de lo escrito. Leamos: el articulo editorial lo firma el Abogado hellinero, Teniente de Alcalde Delegado de los Servicios Culturales, Manuel PRECIOSO GARCIA; es conciso, denso y ligeramente ornamentado el es tilo, con un matiz clasicista. Después: Ensayos, Poesías, Biografías, Varios.
Concurren veintiséis escritores, que despliegan características aptitudes mentales, de vocación o de profesionalismo diferentes: pactas, críticos, historiadores, economicistas.
Grabados numerosos, tirados sobre excelente couché, ilustran poesías y artículos.
La Revista MACANAZ asume una existencia editorial breve. sin embargo, ni la vida de una producción literaria ni la de un ser se cuenta por fracciones de tiempo, sino por intensidades.
Su edad es la pasión, la palpitación de esa existencia, corta o larga. Esta pasión intelectual se advierte en seguida y se manifiesta por la originalidad de las ideas, que es su fuerza, por el denso aparato de la curtiente ideológica
Una publicación, desde el primer número acusa un penoso síndrome de muerte o la vibración eufórica de la vitalidad del organismo que está marcado por una dilatada pervivencia,
Desde la plataforma de imparcialidad en que monto mis comentarios. debo rehusar la donación veleidosa del elogio, pero no debo rehuir mi aportación a un juicio justo, o sea no debo soslayar la concesión normal a la justicia.
El elogio a la Revista MACANAZ, desenvuelto por un profesional del periodismo, tiene el fundamento y el aplomo de poder dar razones de sus asertos desinteresados, y, desde luego, incluye la obligación de hacer resaltar el mérito de las personas que en HELLIN y en MADRID la animan y sostienen
Figura visible para nosotros en MADRID, es Enrique SERRANO. Por su proximidad oficial a los círculos gubernamentales y a la Universidad y sus diarios y directos contactos con los escritores de más relieve, lo situan en una posición decisivamente favorable para ser factor importantísimo en la Revista. Según nuestras noticias, MACANAZ, la gran Revista hellinera, fué' idea suya; y su realización debe mucho a éste joven profesor universitario, su entusiasmo, la consciencia de lo que ha de significar la Revista y su vitalidad meriodinal, auguran el éxito de tan noble empresa.
No se halla solo Enrique SERRANO.
Sostenido en HELLIN por las mejores personas de esa ciudad, alegre y dinámica, su esfuerzo es advertido con entera comprensión en su patria chica, tan fervorosamente sentida por todos los hellineros que he conocido, que, como está escrito en lejanas crónicas, son gentes alentadas e inteligentes.
Continuar en el juicio crítico de MACANAZ, y de la estructura mental y de corazón de los hellineros, a lo menos de los que conozco, me parece suficiente para nutrir un artículo, que, podía resultar interesante si supiera captar facetas de su carácter típico.
Prosperidad actual de HELLIN
HELLIN es una ciudad famosa en toda le región y, además, próspera. Pero cuando hablamos de prosperidad y de riqueza, la perspectiva mental se amplía y se dilata un poco el corazón por el asalto de una teoría de amor a la patria y a la humanidad.
Quisiéramos rescatarlas de los reducidos círculos en que se encuentran y la retienen, y la extenderíamos por ámbitos de generalidad.
Este planteamiento un poco desenfocado, plantaría problemas diferentes que no es del caso afrontar, pese a la generosidad cristiana y patriótica de su formulación
Vamos a aludir a los aspectos que la prosperidad tiene, cuando es fruto de la acción inteligente o cuando proviene: en forma de avalancha, súbita, inesperadamente, por alguna circunstancia que no es secuela de nuestro es fuerzo? sino de la sobrevaloración de algún producto, cuya causa es Absolutamente consecuencia de uno coyuntura de los mercados y de la industria extranjeros
También, el descubrimiento de metal amarillo, o de una región abierta al tráfico mundial, por necesidades no de ella, sino de relaciones extrañas, mundiales y fortuitas, que producen la emergencia no pensada de una prosperidad adventicia.
Es curioso estudiar las reacciones de los habitantes de las comarcas favorecidas por estas circunstancias, en los cuales no caben más que una actitud de asombro y aturdimiento, una vulgar codicia y un aprovechamiento sórdido, completamente falto de consciencia, o la tentativa de utilizar los períodos de prosperidad para aceptar una modificación en los antigüos hábitos de pereza intelectual, adquiriendo una consciencia de cultura que los haga aptos para ante cualquier contingencia adversa y demostrar que el origen de la prosperidad no consiste en una circunstancia ocasional, sino en ellos mismos.
A eso llamo adquirir una consciencia de cultura.
Al margen del mecanismo mercantil y de la técnica, actúan factores subjetivos, que no surgen de la más aparatosa riqueza, porque son de otra índole aunque otra cosa se crea.
La primera sugerencia que se me ocurre es que el patriotismo, sentimiento qué es como una religión, se decanta cuando se posee una consciencia de cultura, y, por el patriotismo comprenderemos lo que jamás sin este sentimiento asimilaríamos: o sea, en primer término, que prosperidad no compartida no puede llamarse prosperidad, sino detentación"
Sucede en estas preocupaciones lo que en la zona exclusivamente sentimental del amor, decía Madame de SEVIGNÉ, que: placer no compartida es placer muerto.
Se habla de la vertiginosa ampliación y crecimiento le las artes americanos, como ocasionadas meramente por factores técnicos.
Desconocen los que así hablan la actuación de elementos enérgicamente espirituales y hasta místicos insertos en las preocupaciones técnicas y operando en ellas y más fuertemente que ellas. Preocupaciones filosóficas y religiosas, hondas, sentidas y honradamente adquiridas, dirigiendo la actividad de sus hombres prominentes.
Existe en Norteamérica una mayor espiritualidad que la vulgar concepción gregaria de Europa le asigna.
No se admite que la técnica insuperable de Norteamérica o de Alemania, también, produjo el movimiento espiritualista en la gran nación norteamericana ni la religión del patriotismo, en el enorme país europeo, sino al contrario, la técnica y todo lo demás está construido por las inquietudes espirituales.
Unicamente los países de más acendrado movimiento intelectual, mantienen acorazados de cuarenta mil toneladas en la mar.
ESPAÑA sostiene una tradición de fino perfil cristiano y católico. Ese espíritu, superior al espíritu teutónico, por ejemplo, nunca podía decir, en labios de algunos de sus hombres más representativos, lo que formula SPLENGLER, que el hombre se prestigia por ser un animal de rapiña, o, con NIETSCHE, que el hombre para ser grande no le basta con disponer de un bien estructurado mecanisnio pensante, sino que debe unir a este privilegio cierta dureza y crueldad de los instintos.
La filiación exactamente católica, y, por tanto, más humana, del pensamiento español, puede hacer suyas las palabras de una personalidad de su raza, del pacta peruano José SANTOS CHOCANO, que es, cabalmente, como una réplica al filósofo germánico. O sea: que para ser grande no basta tener talento, sino que hay que ser, también, bueno.
Valores espirituales de la Revista MACANAZ
Parece notorio que MACANAZ tiende a llenar el período presente de HELLIN de una preocupación intelectual no exclusivamente literaria, por que ahora ideas provenientes de otras actividades y realizaciones que llenan de realidad la vida del hombre moderno, no se contentan con la creación de un tipo intelectual predominantemente literario. Pero trata de impregnar de contenido espiritual hasta la acción mercantil de un contenido perdurable frente a lo efímero de las emergencias económicas que no satisfacen la consciencia del hombre que llamó SPLENGLER, de las culturas elevadas.
No cabe término medio: o pertenecer a «las culturas elevadas>> o insertarse en la barbarie, o en la mediocridad, que se me figura más denigrante aún y que es un lugar equidistante de los dos tipos de civilización, o de modo de existir.
Los hellineros, alentados, inteligentes, deben a 106 hombres que hacen MACANAZ, atención y auxilio material y moral.
Se lo otorgan. En HELLIN, Manuel PRECIOSO, es un puntal básico de la Revista. Igualmente, el Alcalde de la Ciudad: simpatía, cultura, generosidad, don Francisco ALONSO SANTOS.
El joven y ya consagrado poeta en Madrid, Tomás PRECIADO. Y tantos otros. La Ciudad unánimemente representada por los hombres de ingenio y probidad que hoy, como en el pasado, ornamentan su mundo social.
En MADRID, acogieron los grupos selectos y atentos, a la Revista, valorando la intención que le anima, y, a través de MACANAZ, ESPAÑA aprenderá a conocer una de las comarcas señeras por su riqueza material, el espíritu emprendedor de sus hijos y la aportación valiosa, casi suntuaria, con que acomete las empresas espirituales para honra suya y de la Patria.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Antonio Millán Pallarés ...fue pregonero de la Semana Santa de 1963

Como dije en otro de los artículos , tuve el placer de conocer a esta persona cuando yo todavia era niño, uno de los que me acosejaron que nunca dejara de escribir , fuese como fuese y pasara lo que pasara.


Mirando en su despacho él encontro un libreto que publico, sobre el pregón que había realizado en el 6 de abril del 1963.


Lo que si me sorpredío mucho que a mí me regalara un ejemplar de ese escrito ,con la introducción de otro hellinero Tomás Preciado Ibañez ,ese escrito hoy reproducco para que ustedes lo lean :









ANTONIO MILLÁN PALLARÉS PREGÓN DE SEMANA SANTA

HELLÍN, 1963


Pórtico


El Sábado de Pasión, día 6 de abril del año 1963, salía a las antenas de Radio Hellín un nuevo Pregón de Semana Santa. Esta vez original de nuestro paisano D. Antonio Millán Pallarés, persona conocida en la ciudad por el entronque a ella de su estirpe y, sobre todo, por su acendrado amor hacia todas sus cosas.Ya en este Pregón dice que ama a nuestra Semana Santa, y la canta, porque es la suya. Y efectivamente, este amor lo tiene demostrado con largueza. Los tornos de las monjas de clausura podrían hablarnos de él.
Nadie con más cariño ha conservado notables documentales históricos y fotográficos de Hellín. Expuestos quedaron a la admiración de los ciudadanos en diferentes ocasiones importantes. Los primeros, entre otros momentos notables, en la exposición de manuscritos que se celebró en Hellín, y en la Casa de la Cultura de Albacete, con motivo del Centenario de don Rafael Melchor de Macanaz, Ministro de Felipe V; y las segundas, con diferentes motivos de buen gusto, en los escaparates de Rolmi. Despertaron el asombro y la administración de la ciudad.Y no es esto todo, con ser mucho. A sus méritos como centinela fiel de estos archivos literario-fotográficos, une también los conseguidos por su condición de escritor. Escritor claro, preciso, dueño de una castellanísima prosa, que puede parangonarse, sin desdoro, con muchas de las buenas plumas ibéricas. El arte de escribir no ha de juzgarse por la cantidad sino por la calidad. A Jorge Manrique, por ejemplo, le bastaron las coplas a la muerte de su padre para ser inmortal. Aunque no haya dedicado sus desvelos a un profesionalismo literario, ha sabido coger la pluma con la mayor dignidad y, desde luego, con plenitud de conciencia en su hacer literario.
Me pide -¡pobre de mí!- que avale la publicación de su Pregón con unas cuartillas mías. No puedo negarme, pese a lo escaso en méritos que me hallo, a cumplir este cometido, pues considero tiene plena solvencia literaria. Y todo el que ama y trata de exaltar los valores espirituales y materiales de Hellín merece mi simpatía. Todo lo que sobre Hellín se escribe con amor y conocimiento debiera publicarse, para salvarlo del olvido.Sobre el Pregón, nada diré. Sería como descubrir el argumento de una película que vamos a contemplar. Sobre el autor, sí: Diré, repito, de su amor a Hellín; de su entrega a la custodia de la documentación donde podemos beber las mejores fuentes de la historia local, de su ayuda y esfuerzos en todo lo que redunda en prestigios de la ciudad (véase Semana Santa, la Virgen del Dolor).
Con esto, que no es poco, basta. Ahora, lector amigo, entra en la lectura del Pregón. Pronto oirás, a través de su bien medida y meditada prosa, el ruido de los tambores hellineros, los clarines y timbales, la unción religiosa de la procesión del Silencio, las plegarias, la cera derretida de los cirios, el velo morado de la culminación cuaresmal. Pasarás un rato como inmerso en nuestra Semana de Pasión, tan personal, tan íntima para todos los que amamos este Hellín de nuestros pecados.Pero callo definitivamente. Un hellinero os va a hablar. Que se haga el silencio en vuestras almas. Leedlo, oídlo. Yo, hago mutis por el foro. Parece como si me hablara en este momento nuestro Premio Nobel, Juan Ramón Jiménez, con aquellos inolvidables versos suyos:¡No lo toques ya más, que así es la Rosa!

Tomás PRECIADO


Fue leído este “Pregón” el 6 de abril de 1963. De entonces acá ha cambiado el mundo más que antes en milenios. Cosas que creíamos inmutables variaron; ritos y costumbres que permanecieron durante siglos, han variado. Todo parece convidar a una revisión de datos y conceptos. Fue casi improvisado, pero prefiero dejarlo así, tal y como le leí en Radio Hellín aquella noche. No quito ni pongo nada. Faltan en él acopio de datos, sobra cariño.
Durante años hice cuanto pude y supe por la Semana Santa de mi pueblo y ojalá que este “Pregón” alumbre y estimule en los jóvenes la ilusión que yo tuve y tengo por la Semana Santa.La tradición no es cosa muerta, algo inmutable. En esencia es algo fijo pero el tiempo la moldea. Manos y mentes jóvenes necesita nuestra Semana Santa. Nosotros recogimos una herencia y hace falta que otros nos suceden para que no se pierda ni muera.

“Mí Pregón” Dice así:

Nunca me vi empresa como la de hoy. Año tras año habéis oído el pregón de Semana Santa a personas sobresalientes ya en el ámbito nacional, ya en el local, pero, siempre, destacadas por títulos que ponían de relieve sus merecimientos. Yo vengo pobre de ideas y pobre de tiempo. Hace muy poco que se me encomendó esta misión y sólo me será permitido derrochar entusiasmo. Así pues, lo que falte al pregón en altura de conceptos, en galanura de estilo, en datos eruditos habrá de suplirlo con creces el entusiasmo y el cariño que al pronunciarlo pongo.
Amo la Semana Santa de Hellín y la amo por una razón muy simple: porque es la mía. No la comparo con ninguna otra ni me paro a pensar si es mejor o peor que otra cualquiera. La amo porque es la mía; míos son sus ruidos, sus silencios, su cielo. Mías son sus calles, sus templos y sus imágenes. Mío es todo lo que la envuelve. No tengo otra razón, mayor para amar a la Semana Santa de Hellín sobre todas las otras sin o está: porque es la mía.
Y de esta Semana Santa tan entrañablemente mía y tan entrañablemente querida he de ser el pregonero. El amor a lo mío me redimirá de las faltas. Nuestro paisano D. Cristóbal Lozano habla en uno de sus libros con tan desmedidos elogios de Hellín que no tiene más remedio que pedir disculpa diciendo al final: “perdóneseme el afecto a la patria”. Por ese mismo afecto tan desmesurado a la patria pido yo disculpa desde ahora por si no encontráis en este pregón lo que sin duda estáis esperando.
Pregonar es hacer pública una cosa para que llegue a conocimiento de todos. Y según esto parece fuera de lugar el querer hoy publicar lo que ya es público y notorio. Lo que aquí se diga no será cosa nueva, pero hay que hacerlo y cuando hay amor suenan siempre a cosa nueva los piropos que se dicen y que por sabidos debieran callarse.Son los días de Semana Santa los días más llenos del año. Al poner la nueva ordenación litúrgica las cosas en su sitio y celebrarse ahora los divinos oficios casi a las mismas horas en que sucedieron los hechos que conmemoran, nos damos cuenta más cabal y exacta del desarrollo histórico del drama de la Pasión. Con poco esfuerzo de nuestra parte podemos sentirnos no sólo testigos sino casi actores. Bien saben esto los que asisten a las ceremonias litúrgicas. Pero para todos hay una como representación abreviada y diríamos popular del gran drama. Las procesiones de Semana Santa podemos considerarlas, si las miramos un poco superficialmente, como esos libros llenos de dibujos que ponemos en manos de los niños para que aprendan a leer sin fatiga y como jugando. Es un modo fácil de sentir y seguir a Cristo en su pasión y muerte.Una nota distingue y caracteriza nuestra Semana Santa. Son los tambores. Yo no creo que esta costumbre tuviera orígenes legendarios.
En muchos lugares se toca el tambor y sería curioso un intercambio de consultas para estudiar el origen y la evolución en el tiempo de esta costumbre. Hay sitios en que se toca incluso de una manera más estrepitosa que en Hellín. Se toca el tambor y mucho en algún pueblo de Andalucía, Baena por ejemplo; en otros pueblos de nuestra provincia, en localidades de Murcia como Moratalla y si no alejamos más, encontramos tambores en pueblos de Aragón como Híjar y Alcañiz, entre otros. En Híjar son particularmente impresionantes su número y su ruido. Tienen sin embargo una severa disciplina. Nadie toca el tambor hasta la media noche del Jueves Santo. Los tamborileros están repartidos por el pueblo y la señal la da el alcalde levantando el bastón de mando y fijos los ojos en el reloj para que el principio coincida exactamente con las doce. Es lo que se llama “romper la hora”. Entonces, de todos los rincones de Híjar sube un atronador repiqueteo de palillos sobre los parches de tambores y bombos. La información que poseo habla de trepidar de cristales y hasta la rotura de los mismos por el estrépito. No cesan ya hasta el toque de Gloria, pero nota característica es que el estruendo está íntimamente ligado a los actos religiosos y cesa cuando empiezan éstos y se reanudan al acabar. Acompañan también a las imágenes en las procesiones y lo que a mi juicio avalora más su actuación como complemento de los actos religiosos y litúrgicos es que el tocar el tambor hasta la extenuación tiene un carácter penitencial y dicen los datos que poseo, que los tamborileros ni comen ni beben y los cafés y bares permanecen cerrados.
Algo así debieron de ser nuestros tamborileros primitivos. Siempre he asociado las procesiones de Semana Santa con San Vicente Ferrer. Sabido es que en su continuo peregrinar por los reinos de España y por la mayor parte de Europa iba acompañado por las “compañías de disciplinantes” y como valenciano, no faltaban músicos y cantores, Le seguían verdaderas muchedumbres que tan olvidadas iban de sí que consta documentalmente, que muchos ayuntamientos votaban cantidades para dar comida y vestido a los que lo habían dejado todo por seguir al santo. Su presencia en los pueblos debía de producir verdaderas revoluciones religiosas y las procesiones que se organizaban, las músicas y las disciplinas sangrantes debían quedar impresas en los moradores y reproducidas después de la marcha del santo. San Vicente estuvo en Hellín cuatro días en abril de 1411 según asegura su biógrafo, el francés P Fage, quien da también el tema de los sermones: “fustigó mucho a las brujas y adivinos que pululaban por el país”. Abona más en mi opinión el hecho de que durante siglos fue la cofradía de Nuestra Señora del Rosario la organizadora de las procesiones de Semana Santa. Esta cofradía dependía en lo espiritual del convento dominico de Chinchilla en donde dejó muy honda huella el paso de San Vicente Ferrer.
Sin duda os cansan estas divagaciones, pero yo tengo interés en que los tamborileros se sientan más íntimamente unidos a las solemnidades de la Semana Santa y no solamente como una nota curiosa de ella. Con su tambor y su ruido son algo muy principal en nuestra Semana Santa y se corre el peligro de que se crean algo aparte y ajeno a las procesiones y a las solemnidades litúrgicas. El tamborilero de Hellín es por tradición o costumbre muy individualista y, sin perder ese carácter, debe de sentirse más íntimamente ligado a todo y a todos. El redoble de su tambor debe ser una nota más en la gran sinfonía de los días santos. Esa sinfonía está llena de luz y vida y para que sea perfecta, debe todo de andar acorde. ¡Qué gran papel juega en la Semana Santa de Hellín el tamborilero que cumple bien su cometido! El cine nos ha hecho familiar lo que llamamos música de fondo. No es algo postizo o de relleno; algo que se intercala entre dos escenas o imágenes. Es algo más. La música de fondo da relieve a muchas escenas y hasta la hay de tan extraordinaria importancia que cesa la palabra y esa música viene a primer término y se hace protagonista principal. Los tambores deben ser esa música de fondo de la Semana Santa hellinera. Podemos imaginar su ruido como el clamor de la naturaleza cuando su creador muere.Una saeta popular canta:
Se cubrió el cielo de nubes,perdió sus rayos el sol,y se estremeció la tierraal morir el Redentor.

Las personas pueden llorar pero también deben llorar las piedras y los árboles, el sol y la luna, las estrellas y las nubes. El poeta pedía a los hombres que lloraran la muerte de Cristo, “pues todos en Él pusisteis vuestras manos” y al llanto de los hombres, ha de acompañar el llanto de las cosas que salieron de la omnipotencia de Dios en el primer capítulo del Génesis.Por eso, el redoble del tambor puede ser el eco de la peña que se rompe; del árbol que gime; del viento, de la lluvia; del cielo que se tambalea cuando clavado en la cruz muere en la cumbre del Calvario el autor de la vida y vientos contrarios de odios y amores mueven como bandera desplegada el árbol de la cruz.Por eso hemos de repetir que el tamborilero que cumple bien su cometido juega un papel muy importante en nuestra Semana Santa. Hemos ganado mucho y ya se ven menos aquellos tamborileros andrajosos y borrachos que ponían una nota triste y desagradable de carnavalada barata. Ciertamente hemos ganado mucho y con ello quien gana y aumenta es la maravillosa belleza que invade Hellín en los días santos.
Hellín improvisa cada año su Semana Santa. Yo no sé qué ángel velará por nosotros porque lo cierto es que cada año se renueva el milagro, que milagro y no pequeño es el que todo salga bien. Parece como si jugáramos a la quiniela de organizar las procesiones y acertáramos siempre. Mejor sería un trabajo más constante durante todo el año pero somos así y hasta ahora todo nos ha salido bien. Ante había poco que hacer para organizarlo todo. El Domingo de Ramos se sacaban los “pasos” de sus nichos, se les quitaba el polvo, se les ponía las cuatro flores de trapo de siempre y ya estaba todo listo. Generaciones enteras pasaban sin que durante su existencia vieran innovación alguna. Los cultos cuaresmales tan exactamente iguales siempre; la vida más hogareña y muchas circunstancias hacían que fuéramos preparándonos con más tiempo y calma para la Semana Santa. Hoy ha cambiado todo. Sólo subsiste una indiferencia grande en la mayoría. Hay quienes no tienen más trabajo que buscar un buen sitio para ver la procesión y levantarse cuando pasa la Virgen de los Dolores. Y éstos son los que más exigen: les parece que son pocas las bandas de música, que falta orden o puntualidad y que los tronos van pobres de flor. No se preocupan ni les interesa el pertenecer a alguna Hermandad y haber contribuido con dinero o trabajo al mayor esplendor de aquello que critican.Pero no importa, este año como todos, se repetirá el milagro de una nueva y maravillosa improvisación. De nuevo Hellín se convertirá en el escenario del gran drama que cambió el mundo y la historia.Ya llega la Semana Santa. Cerrad los ojos e imaginad conmigo que pasa la procesión. Yo quisiera inculcaros el amor al detalle. Todos los años no pueden haber grandes novedades, pero, un pliegue nuevo en el manto, un cambio en la postura de las manos, cualquier nota en el arreglo del trono puede ser el resultado y el triunfo de muchas horas de preocupación y de muchos sacrificios. Si os fijáis en detalles acabareis encariñándoos porque sabréis valorar lo que cada cosa representa y será un estímulo para que cada vez se intente una nueva y mayor superación.
Las procesiones no son simples desfiles. Si eso fuera valdría más el suprimirlos. Tiene un fin determinado que es, en este caso, el excitar al pueblo a la devoción. Son también como un complemento a la liturgia. Los sagrados oficios de estos días o acciones litúrgicas como los llama la nueva ordenación nos hacen ver con realismo palpable los grandes misterios de la Pasión de Cristo. Su triunfo el Domingo de Ramos y la veleidad de la muchedumbre que una veces aclama y al momento olvida e injuria; las escenas de honda ternura de la tarde del Jueves Santo en donde loco amor se da en comida; la escenificación grandiosa, superior a todo drama humano, que es el canto del “passio” en los oficios del Viernes Santo con unas ceremonias tan antiguas e impresionantes que nos llevan hasta los siglos primeros de la Iglesia en medio de ritos milenarios que presenciaron los que tal vez llegaron a conocer a los testigos del drama del Calvario. Para mí nada hay comparable a la primera parte de la Vigilia Pascual en la noche del Sábado Santo: el avanzar la luz rompiendo las tinieblas del templo iluminándolo todo con su claridad como un anticipo de la resurrección cercana y escuchar después el canto jubiloso de la Angélica tan llena de sublime lirismo.Pero todo esto es en el interior de los templos y como es tan grande lo que se conmemora, se desborda la liturgia y sale a la calle. El arte, la luz, la riqueza, los cirios que se consumen en sí mismos como muestra de nuestro propio sacrificio, todo contribuye a meternos por ojos y oídos la gran lección y llenarnos el alma con la conmemoración de la Pasión de Cristo y su triunfo sobre la muerte y el pecado. Cada uno puede meditar al ver la procesión en aquello que más acorde esté con sus sentimientos o inclinaciones, según su particular devoción. Para unos será la Verónica, mejor valiente que no teme risas ni críticas; o la Magdalena, que compra su perdón con un amor sin límites; o Juan, lleno de juvenil entrega y siempre fiel. Quién preferirá a Cristo atadas las manos, azotado y maltrecho o con los brazos abiertos en cruz dispuesto para el abrazo. Y yo no sé por qué, pero los más parece que prefieren a la Virgen. Dios sabrá los motivos. ¡Para cuántos hellineros será la Virgen bañada de luz en lo alto del Calvario la última imagen que retratarán sus ojos en el momento supremo de la agonía! No debemos ahondar en el por qué de muchas cosas. La Virgen de los Dolores ha facilitado el camino de muchas conversiones. Pertenece esto a los secretos caminos de la providencia que puso en el cielo la estrella polar para guía del navegante y pone en el camino de los hombres hitos que enderezan desvíos y torpezas. Cuando al parecer nada pudo lograr la locura de la Cruz lo pudo con una lágrima la Virgen de los Dolores.Vamos llegando al final. Si duda esperaban muchos que describiera una por una las procesiones; que dijera cómo es cada uno de los pasos; que hablara del Calvario, de la procesión del Entierro, que contara anécdotas o datos históricos desconocidos y olvidados. Todo eso lo sabéis y lo habéis oído contar mejor que yo pudiera hacerlo. Y hablar del mojete, de las empanadas, de la cueva de la arena, está bien para otro lugar; aquí sería empequeñecer algo que tiene límites inmensos. Que cambió el curso del tiempo y de la historia; que partió en dos la vida de la humanidad.




Entramos en la Semana Santa. Yo quisiera que ninguno permaneciera impasible y ajeno, Debemos sentirla de veras y en lo humano y como hellineros debemos trabajar de verdad. Necesita la colaboración de todos y el esfuerzo individual y colectivo. Ser de Hellín y no pertenecer a alguna hermandad pasionaria es ser a medias hellinero. Mi admiración sin límites para esos héroes anónimos que son los verdaderos artífices de la Semana Santa. Yo conozco sus nombres y los he visto limpiar el polvo, arreglar tornillos, robar horas al descanso para que nada falte. Ellos saben poner paz entre los elementos díscolos, multiplican con su entusiasmo los pobres recursos de la menguada economía de la Hermandad. Para ellos mi admiración y mi estímulo.


Tampoco puedo olvidar a otros que llevo muy cerca del corazón. Mi recuerdo y mi afecto a los que bordan la filigrana de mecer el trono de la Virgen del Dolor en la noche de Jueves Santo. ¡Qué entrañablemente sentirán la Semana Santa para llevar a la Virgen como la llevan! YO creo que no son ellos los que llevan a la Virgen, sino Ella la que los lleva a ellos.Van abajo, entre los faldones de terciopelo del trono. Nadie los ve ni piensa en ellos, pero son los que dan vida a los movimientos del “paso”. La Virgen camina la verdad y ellos son los pies. Pasos menudos como los daría la Virgen, porque la estrechez no les permite caminar más aprisa. Van prisioneros en lugar estrecho y el caminar de cada uno ha de sujetarse al caminar de los otros. Pero con el latir de sus corazones dan vida al parpadeo de la cera y el movimiento rítmico del palio refleja la armonía con que allá abajo se mueven los costaleros.
La Virgen va levantando murmullos de emoción y son los costaleros los artífices principales de la maravilla. El andar humano de la Virgen del Dolor es obra de ellos, vuestra ¡costaleros de la Virgen! Vosotros renunciáis a toda gloria para que el triunfo sea de Ella solamente. Vais ocultos en la “bodega” del “paso” y nadie os ve, pero os ve la Virgen. Su andar humano es vuestro andar. Vosotros dais una temblorosa armonía a los varales, a los claveles y a los flecos de oro con la vibración de vuestra sangre, con vuestro aliento, con el latir cansado del corazón. Formáis un todo con el “paso” y todo el temblor de vuestro cuerpo se comunica a los varales, a los cirios y a la misma imagen. Es vuestro sudor el que da calor a la llama de las velas –llamas de oro, rojas de llorar -, y como su parpadeo da vida a las lágrimas de cristal de la Virgen, sois vosotros los que hacéis el milagro de que llore de verdad y mueva los corazones cuando pasa. ¡Ya veis, costaleros de la Virgen del Dolor la parte que tenéis en sus milagros! Cuando al terminar la procesión salgáis de vuestro encierro y miréis a la Virgen que aún parece tener húmedas las lágrimas, decidle que, pues habéis sido costaleros suyos, se Ella la que os lleve el resto del año y siempre.
¿Y que diremos más cara a la Semana Santa? Para no desentonar en el cuadro de belleza suma, cada uno debe ocupar su puesto y cumplir bien su papel. Unos en las filas, con orden, en silencio. Los demás en balcones y aceras con los ojos abiertos a la gran lección que ante ellos se explica llenando los sentidos y el alma con la contemplación de los grandes Misterios.Los tamborileros redoblando más y mejor cuando más y mejor sea necesario su redoble y callando cuando el momento necesite la elocuencia soberana del silencio. Como hellineros debemos volcarnos y hacer que la Semana Santa sea nuestro orgullo y el de Hellín y que su celebración nos aproveche un poquitín, al menos, en nuestro caminar por la vida. Dejar abierta el alma para que se obre el milagro sin preocuparnos del cuándo ni el cómo. Un personaje de una de las novelas de Palacio Valdés al ver a Cristo que pasa con la cruz a cuestas, le dice con acento salido del corazón: ¡Señor, voy lejos, pero te digo! Nosotros debemos también de seguirle de cerca o de lejos, según las fuerzas y repetir con el poeta que tradujo así, en la más sonora y alta lírica castellana aquel anhelo del De profundis:
_Yo, Señor, en ti espero,y esperando le digo al alma míaque más esperar quiero:y espero todavía,que es tu ley responder al que confía.

martes, 31 de agosto de 2010

Versos a Manuel Rodríguez 1ª Parte







Mirando en mí archivo encontré un libreto que un hellinero escribió unos versos a ya mitico torero , Manuel Rodríguez Manolete.


EL HellineroMATÍAS GOTOR Y PERIER nació el 17 de octubre de 1905. saco un libreto que llevaba por titulo :






"VERSOS A MANUEL RODRIGUEZ"


El 29 de agosto de 1947 veria truncada su vida , a consecuencia de una cruel cogida producida por un toro de la ganaderia de miura. En ese mismo año este torero haria publica su retirada de los ruedos.


Estos son esos versos:






1

Contenplando tú vida, hacia atrás,
por la puerta abierta de tú muerte,
es pura arquitectura, de tal suerte,
que es dificil hallar otra al compás.
-----------------------------------
Y fué tan acabada que tú estás,
absoluto y entero , y bien se advierte,
que en obra de belleza no se acierte,
a vivir ó a inventar otra jamás.
-----------------------------------
Infancia , adolescencia, juventud.
trabajo, triunfo , empaque, sobriedad.
Dominio , gracia y garbo , plenitud.
------------------------------------
Pasión, coraje y alma, parquedad.
Sin torpe concesión, con pausa y lentitud,
marchando hacia tú fin y creando verdad.


miércoles, 26 de noviembre de 2008

Poema” de Eduardo Alonso de su libro ("TicKets de Café") en el 1948

Habeces es bueno leer poesias , en hellín, se ha publicado muchisimo sobre este tema, en diversos medios de comunicación.
Mirando en mí archivo encotre este poema de un vecino de Fuentealamo.

*(1) Por Eduardo Alonso nacido en Fuenteálamo (Albacete), en el año 1898 publicó su primer libro de poemas ("TicKets de Café") en el 1948, con prólogo de Mur-Oti y epílogo de César González Ruano; el segundo "Versas Nuevos”: en 1949 con prólogo del Dr. Marañón; el tercero, "Aire y Ceniza" en 1950, con prólogo de Gamallo Fierros, y por último de reciente aparición "Sólo Ceniza", con prólogo de Dámaso Alonso. Ocupa este poeta comprovinciano un puesto destacado en el resurgir literario de la hora, siendo director de 'Versos a Media Noche", recitales poéticos que han alcanzado notoriedad en toda España.
El porque de mencionarle es pues por sus escritos publicados en nuestra prensa hellinera de aquel entones.
Este es uno de sus poemas de su libro ("TicKets de Café") espero que les guste

Poema
Por Eduardo Alonso (1)

1
SON los pasos de sangre en el silencio
una voz apagada que camina.
Caen las horas de fiebre en el recuerdo
si es verdad que jamás la sangre olvida.
Van los pasos dejando sus señales
en la tierra porosa de los siglos.
Caen las horas muriendo en los paisajes
si es verdad que son polvo los caminos.

2

HACIA el dolor de otro sueño
se me irá la sangre. Y dueño
de mi ceniza enterrada,
seré una llama apagada,
lo que al fin soñando he sido.
Si el olvido
hace posible la vida,
tal vez yo tenga la suerte
de olvidarme de la muerte
bajo la tierra, que olvida...

3

PUDE tu vida llorar
creyéndola solo mía.
Corazón... ¿podré contar
contigo para olvidar,
ya muerto, que te quería?...

4

TIERRA, tierra,
la de los hondos caminos,
de triste pena viajera,
por donde vamos unidos
soñándola y despidiéndola...
¡Y qué fatiga de pasos enamorados, la nuestra,
tras de sus grandes abrazos,
con sus promesas eternas!... Andares de sombra y humo
sin finalidad ni espera.
¡AY que dolor más agudo
pisar, pisándonos, tierra!...

5

LA muerte le conocía
y él no conoció a la muerte
la tarde en que se moría.
¡Ay, dolor en movimiento,
cuando enamora la vida
como el perfume del viento!...
La muerte no sonreía
y él sonrió a la muerte
la tarde en que se moría.